Gallardón recibe en México el ‘XX Premio a la Excelencia Turística Miguel Alemán Valdés’
El alcalde de Madrid recordó que la capital española es sede de la Organización Mundial del Turismo(OMT) y que cada año alberga la segunda feria turística del mundo(Fitur)
B.Gavira/diarioDirecto 27/11/09
El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, recibió en la ciudad de México D.F. el ‘XX Premio a la Excelencia Turística Miguel Alemán Valdés’. Gallardón recordó que Madrid es sede de la Organización Mundial del Turismo y que cada año alberga la segunda feria turística del mundo, habiéndose afianzado ya como el primer destino turístico del país, además de ser una de las cinco ciudades más visitadas en Europa. De hecho, el 14% del empleo en la ciudad se debe al turismo.
Desde el punto de vista económico, para Gallardón el turismo se clasifica como "una exportación de servicios que crea empleo y genera recursos a muchos niveles". En este concepto del turismo, el alcalde hizo hincapié en que "no sólo activa la cadena de valor que ya existía, sino que impulsa la aparición de nuevos eslabones", como la aparición de nuevas infraestructuras de transporte.
Por otra parte, el alcalde también enumeró los riesgos de un turismo mal gestionado. Entre ellos, una actividad turística sin vínculo con la población e infraestructuras insuficientes, generando un sector ajeno a la economía local.
El alcalde añadió riesgos como "el abandono de industrias locales tradicionales" orientando todo hacia el turista "con lo que la población local queda sin alternativa", y mencionó el daño medioambiental por el uso inapropiado y excesivo de los recursos, "así como la transmisión de valores y conductas negativas, como el caso del turismo sexual".
Asimismo, Gallardón hizo hincapié en que el concepto más importante que ciudadanos, empresas y gobiernos deben tener en cuenta a la hora de calibrar y gestionar los riesgos es el de turismo sostenible. Parta ello el alcalde puso como ejemplo el denominado ecoturismo.
"El turismo debe basarse en el respeto por la cultura y las tradiciones locales, sin entender este respeto como aislamiento, como separación de lo local y lo foráneo. Un turismo sostenible implica un equilibrio cultural, social y económico entre los que visitan y los que reciben, los que demandan y los que proporcionan", concluyó.