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¿Tapar la boca a Federico?
-Wifredo Espina-05/06/08 Federico Jiménez Losantos es parte de la libertad de expresión. Bien utilizada o mal utilizada. Pero forma parte de esta libertad. Si se le tapa la boca, esta libertad se resentirá. Mucho o poco, pero se resentirá. ¿Quién pretende esto?.
En primer lugar, la envidia. Una envidia que no se manifestaría de forma tan sonora, si Federico no tuviera los muchos miles de oyentes diarios. Una envidia que no sería tan amplia y enconada entre profesionales del ramo y sus empresas, si la COPE tuviera una audiencia reducida y un volumen de publicidad escasa; si fuera como una Hoja Dominical o una emisora de parroquia. Los profesionales no están en la COPE para recitar jaculatorias ni decir misa. Son profesionales del periodismo. ¡Cuidado! Porque son algunos profesionales y algunas empresas de la competencia quienes más se frotan las manos ante los problemas judiciales y empresariales internos con los que tiene que enfrentarse ahora Losantos. Actitudes bastante miserables.
En segundo lugar, la oposición, el miedo y el rencor de políticos de tendencias contrarias a las que mantiene –por su cuenta y con algunas innegables complicidades- Jiménez Losantos cada mañana ante los micrófonos. Su arma es la palabra, la libertad de palabra. De opinión y expresión. De cómo la utiliza es otra cuestión. De sus opiniones partidarias y de su tono a veces ofensivo e insultante hacia personas e instituciones, no solo se puede discrepar sino que resultan censurables o inadmisibles. Y de ello debe responsabilizarse.
En tercer lugar, las autorizadas voces discrepantes dentro de su propia empresa, la Conferencia Episcopal Española, que están en contra del uso que Losantos hace de su libertad de palabra, de su libertad de expresión, porque creen que no está siempre conforme, en el fondo o en la forma, con lo que llamamos la “línea editorial” de dicha empresa. También de su lealtad o deslealtad a dicha línea editorial deberá dar cuenta el famoso periodista radiofónico.
La libertad de expresión, en democracia, es sagrada. Pero esta no incluye la libertad para insultar, ofender o mentir. Si un profesional, como cualquier ciudadano, incurre en ello, ahí están los tribunales de justicia. Si un periodista va claramente en contra del espíritu del marco ideológico que ha aceptado respetar – siempre que queden a salvo la información honesta y la opinión responsable y plural- al entrar a trabajar en un medio, deberá asumir las consecuencias de su posible deslealtad.
Federico Jiménez Losantos suele confundir, con desparpajo y pasión, en su conocido e influyente programa matinal, información con opinión, propaganda, ‘acoso y derribo’ y activismo político. Esto no es buen periodismo -a mi me repele- por muchísimos seguidores que tenga y por mucha publicidad que aporte a su empresa. Pero su programa es también un espacio importante para enterarse de muchas cosas que ocurren en el país y que otros medios se callan, ellos sabrán porqué; y de crítica valiente a comportamientos de personas e instituciones que con demasiada frecuencia son consideradas intocables, “tabú”. Es una ventana por la que, junto a olores y ruidos molestos e irritantes, entra también aire fresco, para algunos acatarrarte. ¿Genera crispación? Cada cual es libre de crisparse por lo que quiera y como quiera. En todo caso, es como otros programas de algún que otro medio, que no han tenido tanto oficio, ingenio y suerte para hacerse una audiencia millonaria por tantos envidiada.
Seguramente Federico se ha equivocado en muchas cosas y, sobretodo, de empresa (la iglesia) a la que ahora dicen defender quienes ni siquiera conocen el “padrenuestro” y nada menos que con argumentos “evangélicos”. Pero quien le tape la boca a Federico –cosa improbable, pues otros púlpitos le esperan-, habrá tapado también una ventana a la libertad de expresión. Y esto para un demócrata y para todo profesional de la información, siempre es triste. (27/05/06) Pedir pluralidad y negarla a otros (14/05/2008) ¡Ay! de los ‘principios’, en política (12/05/2008) Cataluña, ¿en decadencia? (29/04/2008) Gran oportunidad Zapatero-Rajoy (17/04/2008) Nunca digas de esta agua no beberé (15/04/2008)Chacón, ¡como toda un hombre! (09/04/2008)Zapatero, con otros zapatos (03/04/2008) El Tripartit se muere de sed (03/04/2008) No es la Cataluña de Jordi Pujol (12/03/2008) El Estatut, desactivado (10/03/2008) Adiós a los ‘referéndums’ (05/03/2008)Ni con la segunda ‘niña’ de Rajoy (26/02/2008)Rajoy más gobernante, Zapatero más político (14/02/2008) Jordi Pujol: ni Rajoy ni Zapatero (07/02/2008) Tapar bocas con dinero (04/02/2008) Rebelión de los Periodistas (29/01/2008) No prometa más, hágalo Zapatero (25/01/2008) Secuestro de los medios (17/01/2008) Escándalo periodístico (10/01/2008) Los insultos y la política (08/01/2008) Zapatero tiene razón, pero no toda (03/01/2008) ¿Pueden manifestarse los obispos?
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