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Hombres y animales -Ramón Pi- 26/06/08 La Comisión de Medio Ambiente, Agricultura y Pesca del Congreso de los Diputados ha aprobado una proposición no de ley, en la que insta al Gobierno a adherirse antes de noviembre al "proyecto gran simio", que es una iniciativa de los partidarios de que se reconozcan los "derechos humanos" de los grandes primates (gorilas, bonobos, orangutanes y chimpancés).
Hace algún tiempo hubo otro intento de hacer algo semejante, pero fue derrotado con bastante pitorreo. No es de extrañar, porque el asunto se presta mucho al chiste fácil. Ahora, en cambio, no ha ocurrido lo mismo. Poco a poco, pues, se va abriendo paso uno de los errores de consecuencias más devastadoras para eso que hemos venido en llamar la civilización occidental, que consiste en despojar al hombre de su singularidad entre todos los demás seres vivientes sobre la faz de la Tierra.
Parece un asunto menor, pero no lo es en absoluto. La sola idea de unos "derechos de los animales" destruye desde su raíz todo el Derecho, e introduce el peor de los virus conocidos contra la libertad, que es la arbitrariedad. Los animales no tienen derechos, no pueden tenerlos, del mismo modo que no pueden tener obligaciones, porque no son dueños de sus actos, y por lo tanto la noción de responsabilidad no les puede ser aplicada.
Otra cosa distinta es que los hombres tengamos obligaciones hacia los animales, como las tenemos también, por ejemplo, hacia las cosechas, que ya el venerable Derecho romano prohibía destruir, por muy dueño del campo que fuese el pirómano.
Se puede, y se debe, establecer un catálogo de prohibiciones en el trato que los hombres dispensamos a los animales. De hecho, existe ya una normativa muy profusa para animales de compañía, de laboratorio, para los destinados a la caza, para el transporte de ganado, para su sacrificio en mataderos.
Pero esto de ahora es radicalmente diferente, porque parte de una base totalmente distinta como es el reconocimiento de unos inexistentes e imposibles derechos de los animales. El tremendo error puede colar fácilmente, porque desde Esopo hasta Walt Disney estamos muy acostumbrados a "humanizar" a todo tipo de bichos. Pero pretender que los Estados equiparen los animales a los hombres sólo puede conducir a equiparar los hombres a los animales. (23/06/2008) El otro "verso suelto" (19/06/2008) La Miembra (16/06/2008) En defensa propia (12/06/2008) Moratoria para un abuso (09/06/2008) Llegaron las huelgas (05/06/2008) Cálculos preelectorales (29/05/2008) Plan Ibarretxe bis (26/05/2008) Muerte súbita, prisas súbitas (22/05/2008) El éxodo (15/05/2008)Todo está bastante claro (12/05/2008)La renuncia de San Gil (08/05/2008) La 'laicidad' del Estado (05/05/2008)Leopoldo (05/05/2008)Consecuencia lógica (24/04/2008) El deber del Estado (21/04/2008) La crisis del PP (17/04/2008)Servicios jurídicos (14/04/2008) Emociones fuertes (10/04/2008) El clima de confianza (07/04/2008) La investidura (04/04/2008) Situación delicada
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| Comentarios | | | | Maria - 27/06/2008 0:32:09 | | Estimado Sr,
Le agradecería que antes de hablar se informara un poco. Es evidente que los animales no tienen poder de raciocinio tan desarrollodo como el nuestro pero le puedo informar:
1. Está demostrado que tienen SENTIMIENTOS(Marc Bekoff, Peter Singer..)como usted y como yo.
Los bonobos y chimpances tienen un adn con un 99'4[%] al nuestro.
3. Los maltratos que están sufriendo algunos animales en granjas, laboratorios..es inhumano.
4. No tenemos derecho a manejarlos a nuestro antojo como si fueran cosas.
5. Con la actitud de algunos humanos, la verdad prefiero calificarme como animal. | | | | Pilar - 27/06/2008 0:31:06 | | Como es costumbre al leer los artículos del Sr. Pi, siento una reconfortante tranquilidad.
En ésta ocasión, mira que la cuestión es clara, y, sin embargo, necesita una leer los razonamientos básicos para decir ¡anda! pues ya me parecía a mi que lo del "homo simius" no era de recibo | | |
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