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Observadores de la OSCE, por favor
-Servet -
24/01/08 Perdonen señores
Zapatero y
Blanco que no me fie, pero siento bien fundado mi recelo. El mismo encuentra unos sólidos cimientos en la
entrevista de
Pedro J. Ramírez al señor Rodríguez (perdonen el tratamiento pero Zapatero, ZP o Z a secas, me parece solo propio de sus amigos) durante la cual el presidente de Gobierno reconoció habernos mentido, siendo este un mal necesario ya que el continuar negociando era petición de no sé que organismos internacionales.
Y por si acaso esta afirmación y el motivo que la sustentan fueran el fruto de un error de transcripción del periodista, en la rueda de prensa de anuncio de la disolución de las Cortes y convocatoria de las elecciones, celebrada de forma solemne y oficial en La Moncloa, el presidente ratificó dichos extremos, y sin destocarse -que dirían los taurinos- nos endoso nuevamente el reconocimiento de sus
mentiras, que se justificaban en un bien superior, es decir, como me diría mi abuela cuando era pequeño, es por tu bien hijo.
¿Y si a estos les da por pensar que por el bien de los ciudadanos es preferible alterar el resultado de las urnas desde el
Ministerio del Interior y facilitar una
victoria del PSOE a fin de acabar su obra?
Es decir, para esta gente, los amigos de
Rubalcaba, la mentira está justificada por el bien del pueblo, siempre que dicho bien se adecúe a sus intereses.
Ante esta laxitud de criterios, ante tal falta de principios, ante esta nueva suerte de salvadores de la Patria, a uno solo le cabe reivindicar el derecho a equivocarse solo, a eliminar a estos mentirosos confesos de la vida pública y ante el temor justificado (quien miente una vez a los ciudadanos lo puede hacer nuevamente) he de realizar una petición formal a
Rajoy y a
Rosa Díez, para preservar el proceso:
Es imprescindible la presencia en el proceso de observadores de la OSCE que eviten que nos mientan por nuestro bien, y tengamos unos extraños resultados.