En la Constitución no se contempla la cadena perpetua. Eso es algo que los diputados constituyentes tuvieron claro desde el principio: la decisión de que en nuestro ordenamiento jurídico no tuviera cabida la cadena perpetua.
Desde que se promulgó la Constitución, es decir a lo largo de éstos años, ha habido sucesos que han llevado a algunas personas e incluso colectivos a plantear que se instaure la cadena perpetua. Ahora mismo son los padres de Marta del Castillo quienes quieren promover un referéndum para que en nuestro país haya cadena perpetua para determinados delitos.
Vaya por delante que entiendo su dolor, el desgarro profundo que padecen por el asesinato de su hija y el deseo de que se haga Justicia. Y no es difícil ponerse en su piel y sentir que si te asesinan a un hijo te resultaría insoportable ver al asesino en la calle al cabo de cierto tiempo. Pero siendo todo esto comprensible, precisamente en momentos de gran dolor o de conmoción social, es cuando no se deben de adoptar decisiones tajantes.
Hay países democráticos que en su ordenamiento jurídico contemplan la cadena perpetua, y eso no significa una merma de su calidad democrática, pero seguramente por venir de donde venimos, es decir teniendo en cuenta la que ha sido la reciente Historia de España, en nuestro país no sería fácil contemplar serenamente la posibilidad de elevar a cadena perpetua el castigo a determinados crímenes. También habría que preguntarse si la cadena perpetua es la solución y si el hecho de que hubiera cadena perpetua disminuiría el número de crímenes.
Es un debate difícil, donde se ponen encima de la mesa valores éticos y políticos, y para llevarse a cabo haría falta una calma que no existe en un momento como éste. Ya digo que entiendo el dolor y la frustración de los padres de Marta para los que no habrá castigo suficiente para el asesino de su hija. Pero insisto en que éste es un debate para momentos donde no estemos todos bajo el impacto de la emoción y del dolor.
Comentarios
Miguel Angel - 23/02/2009 10:16:26
La cadena perpetua siempre me ha parecido una condena clemente. Siempre ha sido la mejor de las condenas a muerte.
Es curioso que no nos importe juzgar, de hecho lo hacemos constantemente. Sin embargo cuando llega la hora de condenar siempre nos tiembla la mano, o los principios, o nuestro "estado de derecho".
Antonio - 22/02/2009 14:42:09
Siempre que ocurre un acontecimiento de este tipo, vemos las mismas opiniones, "no es el momento de hacerlo en caliente" --como ha dicho el ministro Bermejo--. Pero ¿cuándo es el momento?. Ese momento no llega ni en frío ni en caliente, los políticos dejan pasar el tiempo como si de un mal menor se tratara, y deberían saber que son meros funcionarios al servicio de la sociedad, y que si esta demanda un referéndum, deberían aceptarlo porque es lo que pide el pueblo y dejarse de frases y palmaditas en las espalda del familiar afectado. Dejémonos de tanta palabrería y atendamos lo que la sociedad demanda y dejemos de un vez el papaismo, porque en este país hemos pasado de la represión totalitaria a la permisividad más absoluta, y hoy nuestro país está lleno de delincuentes fruto sin duda de esa permisividad jurídica. Bata ya de tanta palabrería barata y pasemos a los hechos, hagan algo, trabajen por favor, que bien sueldo se ha adjudicado.
raul ayala hevia - 21/02/2009 13:01:02
no es si la cadena perpetua disminuiría el número de crímenes, no. La cuestión es si no sería una pena justa para ciertos crímenes. Siempre sale alguien diciendo aquéllo de "no disminuirían los crímenes". Vuelvo a repetirlo. Se trata de castigar, nada más.