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La indigestión política de Esquerra-Enrique Arias Vega- 14/03/08 El problema de ERC es el de aquellos adolescentes que pegan de pronto el estirón y se les rompe la ropa por todas las costuras. Le sucedió tras el éxito electoral de 2004 y ahora, cuatro años después, se encuentra con el traje hecho unos zorros.
Eso es lo que explica la pérdida de la mitad de sus votantes y la pugna entre Joan Puigcercós y Carod-Rovira por apropiarse de los que quedan. Y es que ERC, partido con vocación antisistema, que antepone la utopía independentista a la gobernación del día a día, había logrado tener más electores de los que en teoría le corresponden.
Por supuesto que el partido de Macià, Companys, Tarradellas y Barrera ha tenido en su larga historia un componente pequeño burgués que alcanzó su clímax cuando su efímero dirigente Joan Hortalá, un financiero simpático y bon vivant, aceptó una cartera en uno de los gobiernos de Jordi Pujol. A partir de entonces, jóvenes extremistas provenientes del independentismo de Terra Lliure, espoleados por Ángel Colom, maniobraron por hacerse con un partido al que condujeron a la radicalidad y a la gestión asamblearia. Como Saturno, que acabó devorando a sus propios hijos, ellos también fueron fagocitados por el canibalismo político que insensatamente pusieron en marcha.
¿Quién manda ahora en Esquerra Republicana? Según los estatutos, sus 10.000 militantes, que es tanto como decir que el partido navega a golpes de anarquía, con intermitencias de autoridad. Aparte de los dos líderes visibles en disputa, son también muy beligerantes las corrientes internas de Esquerra Independentista, guiada por el diputado autonómico Uriel Bertran, y el Reagrupament, que inspira Joan Carretero, famoso por despedir en su día a aquellos funcionarios afines que no pagaban la mordida a ERC.
Luego habría una tercera vía, en la que se ubicarían Joan Ridao, Jordi Portabella y Josep Huguet. Para acabar de liarlo todo, finalmente están las juventudes del partido, justo al borde de la legalidad al practicar reiteradas acciones intimidatorias contra sus adversarios.
Como se ve, éste no es un modelo de organización política que deba ser imitado por nadie. Ahora, tras la salida de Puigcercós del Gobierno de José Montilla, ERC se encuentra a la vez en el poder, con Carod-Rovira, y en la oposición, evidenciando así, una vez más, la esquizofrenia política de un partido que ha crecido mucho más de lo que le permitía la talla de su vestuario ideológico y que ahora está pagando, ante la sensata sociedad catalana de siempre, las consecuencias de semejante desmesura. (12/03/2008) Nosotros las matamos (01/03/2008) La demagogia de la inmigración (22/02/2008) Liquidar al oponente
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