Ibarretxe y el atentado de ETA -Carlos Carnicero- 09/10/07
Juan José Ibarretxe ha declarado, al conocer el atentado de ayer en Bilbao contra el escolta de un concejal socialista de Galdakao, que
"la banda terrorista no impedirá que la sociedad vasca haga su camino". El Lehendakari ha apostado por la autodeterminación -con eufemismos o no- en vez de priorizar el final de la violencia. Se comprometió a que las consultas populares se harían de acuerdo con todos los partidos y en ausencia de violencia; ahora su palabra ya no vale nada. Para él la noticia del encarcelamiento de la dirección de Batasuna ha promovido una protesta en tono menor, porque a su proyecto político le interesa la ausencia de Batasuna para que su radicalización le abra nuevos caminos a su proyecto. Si ETA mata la aspiración soberanista del Lehendkari no se verá afectada.
Como estamos en año electoral y camino de unas elecciones autonómicas, la suerte está echada hasta la próxima configuración del Parlamento Vasco. Si el Lehendakari, con su radicalización, consigue detener la sangría electoral que amenaza al PNV desde las últimas elecciones, el problema se enquistará con un nacionalismo supuestamente moderado que se enfangará en la confrontación con el resto de España. Si el Lehendakari, caso de que se presente a la reelección, fracasa, el PNV tendrá que retomar la senda iniciada por
Josu Jon Imaz.
A estas alturas las consideraciones éticas sólo sirven para alimentar la esperanza de que esta sociedad política, anclada en la frivolidad y en la superficialidad, conserve algunos referentes. Pero poco más. El Lehendakari asegura que la sociedad vasca seguirá su camino frente a las amenazas de ETA, pero no recuerda que la mitad de esa sociedad, en la medida que tuviera el coraje de manifestar sus pensamientos políticos, sería amenazada de muerte por ETA. Los concejales del PSOE y del PP, los jueces, los policías y los ciudadanos que se signifiquen fuera de la esfera del nacionalismo para el que trabaja Ibarretxe, sí sienten que ETA les impide el proceso más elemental de su vida como es su propia seguridad.
ETA no amenazará la marcha de la sociedad vasca a la que se refiere Ibarretxe, porque sencillamente las iniciativas del Lehendakari vuelven a dar oxigeno a una banda terrorista en proceso de extinción.
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