Políticos paracaidistas
-Gaspar Victoria López- 13/02/08 Según el diccionario de la
RAE, se puede definir paracaidista como la persona que se afinca en un terreno ajeno. En política, se define generalmente así a quienes se presentan por una Comunidad de la que no forman parte ni conocen, porque ni han nacido ni vivido en ella. Les mandan los “jefes” políticos por dos motivos: o porque no queda cupo en la comunidad que les toca representar, o porque pueden ser útiles a su partido montando la gresca al partido contrario gracias a su profesión o a sus conocimientos específicos.
Mariano Fernández Bermejo, el actual ministro de justicia, es oriundo de Ávila. No ha vivido en la Región de Murcia en su vida, y si la conoce, es posible que sea o bien porque su partido derogó la Ley del transvase del agua del Ebro a estas tierras, o por las tres o cuatro visitas de estos últimos meses, cuando su partido le designó paracaidista por esta Región. Bermejo, fue fiscal Jefe del TSJ de Madrid. A pesar de la necesaria imparcialidad política que deben mostrar los funcionarios en ciertas profesiones, sobre todo las que atienden aspectos esenciales de las personas, como la medicina, la educación y la justicia, Bermejo no tuvo entonces ningún recato en autodefinirse como persona de izquierdas, y reconocer que sus actuaciones están marcadas con esa tendencia ideológica. Algo impropio de la imparcialidad a que está obligada la justicia para que todos los ciudadanos seamos tratados de la misma manera ante la Ley, que es justo lo que dice la
Constitución Española.
Acompañando la extraña designación de Bermejo para representar a los murcianos en el Congreso de los Diputados, y coincidiendo con la campaña electoral, ha llegado a esta Comunidad la movida judicial. Alcaldes del Partido Popular de algunas localidades de Murcia, están saliendo frecuentemente en la prensa –estos últimos meses- como presuntos corruptos. Tal vez sea una coincidencia la llegada de Bermejo como político socialista nº 1 por Murcia. En cualquier caso, la memoria nos trae recuerdos de algo parecido en otros tiempos y en otra comunidad: Madrid.
Porque en 2003, en la disputa electoral que, en aquel momento se sostenía por la Comunidad de Madrid el
Partido Popular y el
PSOE, el entonces fiscal Bermejo fue acusado por el Partido Popular de filtrar a la prensa y radio (El País y la SER), un borrador de sentencia (ni siquiera firmado por el Juez) contra el ex alcalde de Alcorcón (del Partido Popular). Bermejo lo negó, pero la Inspección Fiscal de Madrid le abrió un expediente disciplinario por dicho asunto.
No parece ético, ni mucho menos estético, que un fiscal o alguien que represente a la justicia pueda estar involucrado en manejos políticos. La justicia debe atender por igual a todos, sea cual sea el color político de cada cual, como expresa la Constitución Española. Por eso, desde Murcia, exigimos que los políticos que nos representan, nos conozcan de verdad y defiendan nuestros intereses reales; que no jueguen a otras cosas con ventaja (el ¡Como sea! de ZP) para ganar votos.
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