Los partidos políticos, salvo el PP, critican el nombramiento de Rouco Varela La elección del cardenal arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, como presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE) ha generado numerosas críticas entre la clase política, a excepción del PP. diarioDirecto 04/03/08
Para el resto de formaciones, esta elección se trata de una mala noticia para la futura relación del poder político con la Iglesia, pues consideran que con Rouco al frente se refuerza el conservadurismo y una jerarquía "más agresiva" de la Iglesia. Además, señalan que este nombramiento significa un triunfo para la derecha.
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, envió hoy un telegrama al cardenal para felicitarle por su elección, en el que le expresó su "voluntad de diálogo y colaboración" a la hora de ejercer sus "respectivas responsabilidades". Al mismo tiempo, el Gobierno, mediante un comunicado, se mostró dispuesto a colaborar "con el nuevo equipo de la CEE en todas aquellas áreas que lo requieran para el bien de la sociedad". Además, reza el texto del Ejecutivo, garantizarán "la libertad religiosa y de conciencia y en el máximo respeto de la autonomía y las funciones que incumben a cada una de las partes".
Sin embargo, la ministra de Vivienda y cabeza de lista socialista por Barcelona, Carme Chacón, no cree que Rouco mantenga una actitud de colaboración. A su juicio, con esta decisión se hace "palpable" lo que se ha vivido "en los últimos cuatro años", que es "la radicalización, el extremismo, el centralismo e incluso la politización que parte de la jerarquía eclesiástica ha hecho en esta legislatura".
Por su parte, el secretario de Movimientos Sociales y ONG del PSOE, Pedro Zerolo, lamentó la decisión de los obispos y recordó que fue "Rouco Varela, junto con líderes del PP, los que salieron a la calle a pasear ese matrimonio de conveniencia que ha existido siempre en España, el formado por la derecha más extrema, que hoy representan los populares y el integrismo religioso" que representa el arzobispo de Madrid. Además, se dirigió al principal partido de la oposición para añadir que ellos "han ganado las elecciones episcopales", pero "el PSOE ganará las generales", sentenció. Del mismo modo opina Gaspar Llamazares, coordinador general de IU, quien aseguró que "la derecha ha ganado las únicas elecciones que podía ganar".
A estas palabras no quiso responder Dolors Nadal, candidata del PP al Congreso por Barcelona, quien, tras felicitar a Rouco por su nuevo cargo dijo: "no tengo más que añadir". Eso sí, quiso aclarar que si ha sido elegido es "porque será el mejor presidente de la Conferencia", ya que la elección se enmarca "en un proceso de elección democrática".
Nacionalistas
El recién elegido presidente del Episcopado también recibió críticas de los partidos nacionalistas. En Cataluña ERC ha pedido a la Iglesia catalana que se desmarque de esta decisión y que exprese "la discrepancia y diferencia" en torno al nombramiento de Rouco. En este sentido, Joan Ridao señaló que ahora habrá "dificultades" de cara a una eventual revisión del concordado del Estado con la Iglesia, como reclama su formación, aunque, en su opinión "esto depende de que el Gobierno tenga coraje de plantear sus relaciones con la Iglesia en el plano de las relaciones internacionales, el propio entre dos Estados", como, según dijo, "pasa en cualquier país moderno".
Joan Herrera, candidato a las elecciones generales de ICV-EUiA, reivindicó también que el Gobierno "pare los pies" a la intención de la Iglesia de "meterse" en la vida de la gente. "nos jugamos avanzar hacia un Estado laico", explicó Herrera. Quien no quiso 'mojarse' sobre el tema es el candidato al Congreso de CiU, Josep Antoni Duran i Lleida, quien sólo señaló que respeta la decisión de la Conferencia Episcopal, aunque "hay líneas" que le gustan mucho más.
Desde el País Vasco, el PNV cree que esta elección es "consecuencia de un trienio de trabajo de los sectores conservadores de la Iglesia", una decisión que el presidente de la formación, Iñigo Urkullu, definió como "un paso atrás" porque, a su juicio, se dirige desde "la élite" con intención de "influir políticamente". Con estas palabras se muestra de acuerdo la candidata de EB por Guipúzcoa, Isabel López Aulestia, quien cree que con Rouco "se ha impuesto la voz y la autoridad del poder sobre la voluntad mayoritaria de las personas creyentes, que tienen un discurso más moderado, respetuoso y plural".
Por último, el BNG ve en Rouco "la expresión de una Iglesia excluyente e intolerante", comprometida con los "sectores más conservadores e involucionistas". Así, señalan que, con el arzobispo de Madrid al frente de los obispos, la jerarquía católica será "más agresiva".
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