Tres de los suicidas islamistas de Barcelona no pretendían atentar en España
Tres de los seis presuntos suicidas relacionados con la célula islamista desarticulada el pasado día 19 en Barcelona no pretendían atentar en España y podrían encontrarse en la actualidad en paradero desconocido al no haber sido detenidos en esta operación, según informaron hoy fuentes jurídicas.
diarioDirecto 25/01/08 El fiscal general del Estado,
Cándido Conde-Pumpido, precisó ayer que los presuntos yihadistas dispuestos a inmolarse en la
Ciudad Condal eran un total de seis y no de tres como figuraba en el auto del juez
Ismael Moreno.
El citado auto ponía de manifiesto que las personas a las que se encargó la comisión de los
atentados fueron los tres paquistaníes
Mohamed Shoaib,
Mehmooh Khalib y
Imram Cheema, que llegaron a Barcelona "
en fechas recientes". El primero de ellos en trasladarse hasta Barcelona fue Khalib que llegó el 8 de octubre de 2007, seguido por Shoaib que llegó el 12 de noviembre. Cheema, por su parte, se desplazó entre mediados de diciembre y principios de enero de 2008.
"
Este patrón es común en organizaciones extremistas islámicas que para ejecutar una acción terrorista suelen desplazar a los suicidas poco tiempo antes de llevarla a cabo", decía el juez. La llegada de los tres se produce aproximadamente dos meses después de que el presunto fabricante de explosivos regrese de un viaje de cinco meses a
Pakistán, agrega.
Existen pruebas La información sobre los tres
presuntos suicidas que no han sido detenidos partió del testigo protegido de los servicios secretos franceses que permitió desarrollar la
operación policial. A pesar de ello, las citadas fuentes judiciales avanzaron que existen pruebas que respaldan su testimonio, que también fue corroborado por tres de los detenidos en sus declaraciones en el Juzgado Central de Instrucción número 2.
En relación con los lugares donde supuestamente se iban a cometer los atentados, las citadas fuentes reiteraron que éste se iba a realizar en algún medio de transporte de
Barcelona, sin poder concretar si el verdadero objetivo del ataque iba a ser la
red de Metro.
Sobre los explosivos, las fuentes jurídicas consultadas se remitieron a lo que figura en el auto del magistrado. Moreno aseguraba que en los registros practicados se habían incautado nitrocelulosa y elementos mecánicos y eléctricos, aptos para la construcción de uno o varios
artefactos explosivos.
No obstante, el magistrado precisaba que el material incautado "
carecía de la suficiente potencia destructiva para la comisión de un atentado con garantías de causar estragos" y supone que este material podría haber sido empleado "
para la enseñanza en la manipulación de artefactos caseros que limitaran el riesgo para la integridad física de sus manipuladores".
A pesar de ello, las fuentes consultadas insistieron en la inminencia del atentado, y se remitieron de nuevo al auto en el que el juez destacaba que de las investigaciones llevadas a cabo permitían "
inferir" que los integrantes de la célula terrorista desarticulada "
pretendían llevar a cabo diversas acciones terroristas suicidas el pasado fin de semana (18-20 de enero) en transportes públicos de la ciudad de Barcelona".