De la Vega, advierte al obispado que "la sociedad actual no volverá a tiempos en que una única moral era impuesta a todos"
La vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, advirtió hoy a la jerarquía eclesiástica de que "la sociedad no está dispuesta a volver a los tiempos en que una única moral era impuesta a todos los españoles".
diarioDirecto 10/01/08 Durante su comparecencia ante la
Comisión Constitucional del Congreso para informar de las relaciones Iglesia-Estado,
De la Vega afirmó que "
afortunadamente esos tiempos quedaron atrás y no volverán por expreso deseo de la mayoría, una mayoría que no está dispuesta a retrasar las manecillas del reloj de la historia".
Al respecto, añadió que los acuerdos que hoy rigen las relaciones entre la Iglesia y el Estado, firmados en
1979 y que sustituyen a los de 1953, "
no hacen mención alguna de que el Estado deba legislar de acuerdo a las ideas cristianas".
Asimismo, afirmó que el Gobierno respeta "
la expresión de opiniones" y "
el derecho a la crítica" pero consideró que "
no resulta tan tolerable que para ejercer esos derechos" una parte de la
jerarquía eclesiástica "
vulnere el respeto debido a dos poderes legítimos como son el Gobierno y el Parlamento y se haga, además, faltando a la verdad".
"
En estos cuatro años España ha profundizado sus raíces democráticas y se ha convertido en una de las sociedades más avanzadas del mundo en lo que que a extensión de derechos se refiere", apuntó.
En esta línea, advirtió a los
obispos de que cuando "
las opiniones pretenden justificar o condicionar una norma o normas que rijan para todos por igual, primero, deben contar con el respaldo de la mayoría y, segundo, deben fundamentarse en la razón, una razón que haga abstracción de convicciones morales y religiosas y apele al juicio de todos y no a su fe". "
Una razón que debe ser consistente con la igual dignidad de todas las personas profesen una religión u otra", insistió.
El gobierno "respetará" a la iglesia
Asimismo, De la Vega afirmó que el Gobierno "
respeta y respetará a la jerarquía eclesiástica, a los que discrepan mucho con el Gobierno y a los que lo hacen menos, esperando y exigiendo el mismo respeto". Y es que, según insistió, el Gobierno ha trabajado durante esta
legislatura "
con respeto a la Constitución, a la autonomía de cada institución y también a las creencias".
"
Ésta ha sido la base de un diálogo permanente y fluido con la jerarquía eclesiástica y vaticana", apuntó la vicepresidenta, quien insistió en "la buena relación de cooperación y lealtad" mantenida con la Iglesia desde la llegada de
José Luis Rodríguez Zapatero al Gobierno. Y es que, para la vicepresidenta, "
el principio de cooperación ni empaña ni merma la aconfesionalidad del Estado".
Fruto de ese "
buen trabajo" y ese "
diálogo", De la Vega destacó el
acuerdo sobre financiación que ha permitido que la Iglesia en España "
pague --haciendo referencia a la exención del IVA--
los mismos impuestos que el resto de las confesiones religiosas" y reciba "lo que sus fieles destinan a sus arcas".
Asimismo, resaltó "
los servicios de interés común para la ciudadanía" que el Gobierno mantiene en colaboración con la Iglesia Católica en centros hospitalarios, penitenciarios, y en apoyo a los inmigrantes y desfavorecidos "
dentro y fuera España".
De la Vega también reconoció que lo largo de esta legislatura "
no siempre fue posible el acuerdo", sobre todo en relación a la
Ley Orgánica de Educación (LOE) y, en concreto, sobre las
asignaturas de Religión --"
que volvió a ser una materia de oferta obligatoria pero que sólo cursan lo que así lo eligen"-- y Educación para la Ciudadanía y la mejora del sistema laboral de los profesores de Religión. "
Es cierto que no ha gustado a la jerarquía eclesiástica y nosotros lo hemos respetado aunque no lo compartimos", señaló.
Asimismo, defendió la ley de matrimonio homosexual o de 'divorcio exprés' al recordar que formaban parte de los compromisos adquiridos con los ciudadanos en el
programa electoral del PSOE y que recibieron "
el respaldo mayoritario en las urnas". "
Nuevos y más derechos que a nadie obligan y que no impiden a nadie la vivencia y el libre ejercicio de su fe pero que permiten a otros muchos ver cumplidas con las expectativas de vida que hasta ahora les eran negadas", apuntó.
Por último, la
vicepresidenta insistió en que el Gobierno de Zapatero ha sido un "gobierno
para todos y en el respeto de todos" y que se sienten "
satisfechos" no sólo porque "
han podido extender los derechos sino porque la sociedad los ha integrado a sus vidas lo que demuestra que se correspondían con sus demandas".