El alcalde más anciano de España muere durante un acto oficial
El alcalde más longevo de España murió en acto de servicio. Gregorio García Antonio, alcalde de Sinlabajos (Ávila) falleció hoy a los 92 años de edad, que había cumplido el pasado 25 de diciembre, mientras participaba en el acto inauguran de las obras de lo que será una residencia de mayores.
diarioDirecto 09/01/08 El
alcalde más longevo de España, del partido socialista, falleció cumpliendo con sus obligaciones, al sufrir un infarto cuando colocaba la primera piedra de este centro de mayores de su localidad, unas instalaciones que llevarán su nombre pero que no podrán ver sus ojos.
El acto inaugural de las obras del centro de mayores de
Sinlabajos tuvo lugar poco antes de las 13.00. horas, fue entonces cuando García Antonio sufrió un desvanecimiento. Los asistentes a este acto creyeron que el veterano regidor había tropezado pero en realidad sufrió un infarto con parada cardiorrespiratoria, según una información publicada por el
'Diario de Avila' . El alcalde cayó al suelo
"muy pálido y con los ojos en blanco", según testigos presenciales.
En un primer momento los asistentes al acto intentaron recuperarle. A socorrer al alcalde acudieron la secretaria de
Estado de Estado de Seguridad Social,
Amparo Valcarce; la jefa del
Servicio Territorial de Familia,
María Ángeles Ortega, y la portavoz socialista en el
Ayuntamiento de Ávila,
Mercedes Martín. Durante media hora le practicaron masajes cardíacos y un boca a boca hasta que llegaron los servicios médicos, una doctora y una enfermera del
Centro de Salud de Arévalo y una ambulancia de Sacyl, que le atendieron durante cerca de una hora sin que pudieran hacer nada por salvar la vida del que era el alcalde más longevo del país.
El cuerpo sin vida de García permaneció, acompañado de sus familiares y varios vecinos de Sinlabajos, tapado con una sábana en la carpa que se había instalado para la celebración oficial de este acto hasta que el juez procedió al levantamiento del cadáver.
Fue la
"muerte más dulce" que le podía esperar, con
"su sueño hecho realidad" y acompañado por su esposa, Inocencia, algunos de sus cinco hijos y sus trece nietos, como aseguraron los vecinos del municipio abulense. Como explicaron algunos de sus familiares, llevaba días preparando
"con mucho entusiasmo" el acto de colocación de la primera piedra del centro que llevará su nombre y que era
"muy especial para él" porque, además, fue su petición al presidente del Gobierno,
José Luis Rodríguez Zapatero.
El pueblo entero se había volcado en el acto y también acompañó a
García Antonio hasta que su cuerpo fue trasladado al tanatorio de Arévalo, en torno a las 14.15 horas.
"Es un día triste, pero para él seguro que ha sido una muerte dulce porque la residencia era el proyecto de su vida y es el legado que va a dejar a este pueblo, que le va a recordar por esa obra", manifestó
Mercedes Martín, quien se refirió al regidor como
"genio y figura para toda la vida". En su opinión, García Antonio va a ser un
"orgullo para todas las generaciones del PSOE en toda España y desde luego para Ávila", tanto por "su vitalidad", como su
"mente despejada para mantenerse comprometido con sus ideas de toda la vida y comprometido con su pueblo".
Gregorio García Antonio será enterrado mañana a las 16.15 horas en su pueblo, del que ha sido alcalde desde 1979. Antes del sepelio, a las 11.00 horas, su cuerpo será trasladado desde el tanatorio de Arévalo hasta el Ayuntamiento de Sinlabajos, donde quedará instalada la capilla ardiente.
El PSOE, a través de su
Secretario de Política Municipal, Álvaro Cuesta, mostró su pesar ante la muerte de García Antonio del que destacó su
"larga trayectoria como persona comprometida con la izquierda y con el municipalismo".
Un modelo para todos Cuesta ensalzó la figura del regidor de Sinlabajos como un alcalde
"modelo para todos los que nos dedicamos a la cosa pública, un ejemplo de regidor cuya pasión era resolver los problemas de sus vecinos, una tarea a la que se dedicaba con una energía admirable desde que fue elegido por primera vez". Gregorio García Antonio era alcalde de Sinlabajos desde 1979, año en el que accedió a la Alcaldía de esta localidad de 174 habitantes situada a unos sesenta kilómetros de Ávila, muy cerca de Valladolid.
Casado, con cinco hijos y trece nietos, fue herrero de profesión, aunque trabajó
"en oficios varios", como fontanero, segador o electricista. Durante la campaña para las municipales de 2007, García Antonio afirmó que se sentía
"con aptitudes físicas y mentales para seguir como alcalde" y volvió a presentarse como cabeza de lista del
PSOE en la localidad. Y no le faltaba razón ya que, como hizo en todas las legislaturas anteriores, revalidó su mandato con mayoría absoluta. Hoy, tras casi 30 años al frente del Consistorio de esta localidad abulense falleció de la única manera que podía hacer honor a su trayectoria, ejerciendo su labor de primer edil.