Rubalcaba anuncia que los etarras detenidos el domingo atentaron en la T-4
El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, anunció hoy en rueda de prensa que los dos presuntos etarras detenidos el pasado domingo, Igor Portu y Martín Sarasola, así como otro huido, Mikel San Sebastián, son los autores materiales del atentado contra la T-4 del aeropuerto de Barajas, que provocó dos muertos.
diarioDirecto 09/01/08 Rubalcaba indicó que los dos
detenidos, junto con los huidos
Mikel Sansebastián y Joseba Iturbide, formaban un comando, que había sido formado por el dirigente etarra
José Antonio Aranibar (lugarteniente de
Cjheroki), detenido cuando iba a meter un coche-bomba en España la pasada primavera.
Aranibar primero captó en el 2001 a
Sarasola, que a su vez capta a los otros tres. Son operativos a partir del
2002, cuando comienzan a pasar personas desde
Francia. A parti de
2004, se dedican a pasar
armas y explosivos, y es a mediados de 2005 cuando se convierten en operativos del todo, ya que comienzan a hacer operaciones por cuenta propia, cometido diversos
atentados.
La primera de ellas es la
voladura de una
discoteca en
Guipuzcoa en diciembre del 2005, apoyando al comando que lo hace. Sarasola y Joseba Iturbide participan también en los
disparos al aire en 2006 en un monte de Guipuzcaoa durante la
tregua. Su acción más espectacular tuvo lugar en diciembre de 2006, con el atentado de
la T-4, que lo hicieron Sarasola, Portu y Mikel San Sebastián.
Lesiones etarra Portu
Rubalcaba explicó por otra parte que los datos que han ido saliendo avalan los datos de la
Guardia Civil sobre las circunstancias de la detención del presunto etarra Igor Portu. Citó así, el informe del forense de la Audiencia Nacional referido a Martín Sarasola, quien reconoce que no ha habido malos tratos, pese a que está en el manual de los etarras detenidos decir lo contrario. El informe dice también que sus lesiones son compatibles con
maniobras de una
detención violenta.
Asimismo, indicó que hay una
declaración de la familia en la que dice que en el momento de registro de su casa, estaba bien, aunque indicaron que después fue
sometido a
torturas.