Más de 200 detenidos por incumplir el toque de queda impuesto tras el ataque al presidente de Timor Oriental
La Policía de Timor Oriental ha detenido a más de 200 personas por infringir el toque de queda impuesto tras el intento de asesinato de la semana pasada sobre el presidente, José Ramos-Horta, según informó hoy el representante del cuerpo policial Mateus Fernandes.
diarioDirecto 18/02/08 Las fuerzas internacionales, el Ejército de Timor Oriental y la propia Policía del país están llevando a cabo operaciones conjuntas contra los rebeldes, de los que creen que están implicados en el asalto del lunes pasado en la residencia de
Ramos-Horta.
El presidente resultó herido de gravedad al ser alcanzado por un disparo de los soldados rebeldes, mientras que el primer ministro,
Xanana Gusmao escapó ileso de un ataque diferente. Los analistas creen que estos ataques podrían sumir a la frágil nación del sureste asiático en la confusión.
Fernandes, comandante de las operaciones policiales, informó de que hay 200 personas detenidas por "
pasearse por las calles en plena noche", incluidos
soldados despedidos. La nueva ley de
emergencia también prohíbe la celebración de reuniones y protestas y obliga a los ciudadanos a permanecer en sus casas entre las ocho de la tarde y las seis de la mañana.
Además, el fiscal general de Timor Oriental ha emitido órdenes de arresto contra 17 personas sospechosas de estar vinculadas con los ataques de Ramos-Horta y Gusmao.
La nación más joven de Asia no ha sido capaz de conseguir la estabilidad desde que se hiciera independiente. El Ejército se escindió en facciones regionales en 2006, creándose una ola de
violencia que acabó con 37 personas muertas y 150.000 desplazadas.
Por este motivo, se hizo necesario emplear a soldados extranjeros para restaurar el orden en la antigua colonia portuguesa, de alrededor de un millón de habitantes, que se independizó de Indonesia completamente en 2002, después de 27 años de ocupación brutal.
Los habitantes de la capital,
Dili, que está calmada desde los ataques de la semana pasada, creen que el Gobierno ha exagerado la situación y se muestran descontentos con el toque de queda porque afecta negativamente a los pequeños negocios, que hacen negocio fundamentalmente por la noche.