Sarkozy aumentará la seguridad en los barrios conflictivos y prestará ayuda a los jóvenes dispuestos a trabajar
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, desveló hoy en el Elíseo un esperado plan sobre los barrios periféricos de las grandes ciudades francesas, escenario periódico de olas de violencia juvenil que revelan serios problemas de exclusión social.
diarioDirecto 08/02/08
En presencia de asociaciones y habitantes de este tipo de barrios, así como de numerosos empresarios,
Sarkozy anunció que habrá 4.000 policías más en tres años, una inversión de 500 millones de euros en cinco años para mejorar los transportes y una serie de medidas orientadas básicamente a la juventud, entre ellas un vasto plan de formación dirigido a 100.000 jóvenes.
Las iniciativas destinadas a favorecer la inserción de los más desfavorecidos estuvieron salpicadas de constantes referencias al valor del trabajo, el mérito y al elogio de la diversidad y de la igualdad de oportunidades.
Sarkozy fue además muy duro con los
"gamberros", con la economía sumergida y los narcotraficantes que
"envenenan" la vida de los barrios.
"Vamos a poner fin a la ley de las bandas, a la ley del silencio, a la ley del tráfico", dijo tras garantizar que la policía se movilizará
"noche y día" en una lucha
"sin cuartel".
Anunció también que a partir de septiembre habrá un representante del Estado en cada uno de eso suburbios. Sarkozy se propone
"romper la lógica del ghetto" y permitir que los jóvenes que quieran prosperar puedan hacerlo. Para ello planteó toda una batería de medidas destinadas a acompañar a los jóvenes hacia una formación y un empleo.
A su modo de ver, no habrá más límites a sus ambiciones que las derivadas de su propio trabajo.
"Los que estén dispuestos a hacer algo por ellos mismos, el Estado les ayudará. Los que no quieren hacer nada, el Estado no hará nada por ellos", recalcó.
El presidente galo reclamó una
"democracia irreprochable" que responda como debe a los chicos de origen extranjero que se esfuerzan por prosperar, por lo que pidió a la función pública integrar y promover a estos jóvenes como antes lo hizo con las clases desfavorecidas.
"Quiero diversidad a todos los niveles de la función pública o si no una parte de Francia no se reconocerá en sus elites", dijo. El Estado ayudará también a los habitantes de estas zonas a la revitalización económica y la creación de empresas, facilitando el acceso a la mediación bancaria.
Contempla, igualmente, luchar contra el fracaso escolar, por lo que Sarkozy ha pedido al titular de Educación,
Xavier Dercos, crear un fichero para identificar a los chavales que abandonan los estudios a los 16 años e ingresen en un centro educativo llamado de 'segunda oportunidad'. El plan desvelado por Sarkozy, que plantea igualmente facilitar el acceso a la vivienda en propiedad, se une al anuncio realizado a finales de enero por la secretaria de
Estado de Política de Ciudades, Fadela Amara, de crear 45.000 empleos en algunos de estos barrios.
InimigraciónSarkozy aprovechó la ocasión para defender el establecimiento de cuotas de inmigrantes como sistema para ofrecerles
"una oportunidad real de integración" y reiteró que los extranjeros que decidan instalarse en Francia deben
"respetar la cultura, los valores y las leyes" francesas.
"No hay sitio en Francia para la poligamia, no hay sitio para la ablación, no hay sitio para el matrimonio forzado, para el velo en las escuelas ni para el odio a Francia. Porque detrás de eso está la ley de la tribu. Y si se vive en Francia, quiero que se respete Francia", advirtió.
Insistió en que, para
"respetar la dignidad" de las personas que son acogidas en Francia se fijará cada año el número de extranjeros a los que el país puede ofrecer una
"oportunidad real de integración" y que
una comisión examinará los principios de esa política de cuotas que anualmente se discutirá en el Parlamento.
"Francia debe seguir acogiendo extranjeros, pero los acogerá dignamente, con un empleo y con una vivienda", remachó.
En este sentido, recordó que para poder gestionar de manera eficaz la inmigración, la ley aprobada el pasado noviembre de 2007 prevé que no se pueda llevar a cabo un reagrupamiento familiar si el solicitante no tiene los recursos necesarios para
"vivir decentemente" o que sea obligatorio escribir y hablar francés.
"Sinceramente, ¿cómo se puede uno integrar si no escribe ni habla la lengua?", se preguntó el mandatario galo.
"Y el que se instala en Francia debe respetar nuestra cultura, nuestros valores y nuestras leyes", resumió.
A su juicio, Francia es un país
"del que se debe estar orgulloso" y para que todos los niños
"amen" Francia, la primera condición es que los colegios de la República se atrevan a enseñar
"qué es la nación y a respetar la patria".