Sarkozy retomará su agenda política tras las vacaciones de Navidad
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, retomará hoy la agenda política tras sus vacaciones navideñas en compañía de la ex modelo Carla Bruni y con el telón de fondo de unos sondeos que muestran una popularidad a la baja por el hartazgo de parte de la sociedad francesa a su omnipresencia en la prensa rosa.
diarioDirecto 08/01/08 Las
imágenes en televisión de
Sarkozy con Bruni en
Egipto, en
Navidades y Año Nuevo, y luego el fin de semana en Petra (Jordania) suscitan la ironía de la izquierda y empiezan a poner en apuros a la derecha, que no ve con buenos ojos el
exhibicionismo romántico del presidente de la República.
Según un estudio realizado por
CSA para 'Le Parisien' el pasado fin de semana, la cota de confianza del presidente no supera la
barrera psicológica del 50% y se queda en un 48%, es decir, que pierde siete puntos respecto al mes pasado. Los sectores que más se desmarcan de la actitud de Sarkozy son las clases populares y los ciudadanos con edades comprendidas entre los 50 y los 64 años.
Aunque menos alarmante, el
estudio del
Instituto LH2 para 'Libération' muestra la
misma tendencia y cifra en dos los puntos que pierde la popularidad del presidente francés en un mes. A título comparativo,
Jacques Chirac, que encarnó un modelo antagónico al inaugurado por Sarkozy en
El Elíseo, gozaba de una
popularidad superior al 58% ocho meses después de ser elegido presidente.
Parece, pues, que las pulseras de piel de elefante, las gafas de aviador y los viajes en el jet privado de su amigo el millonario
Vincent Bolloré empiezan a cansar a los franceses, porque el 63% de los encuestados creen que el presidente
"muestra demasiado su vida privada".
Los expertos en demoscopia resaltan que la
"transparencia y el fin de la hipocresía" de la que Sarkozy hace gala, unido a su gusto por el lujo no casa bien con las personas mayores y los sectores más conservadores de su
electorado, que es donde Sarkozy obtuvo su granero de
votos durante las presidenciales.
Por otro lado, a pesar de la
polémica visita del coronel
Gadafi a
París y el
fracaso de las
negociaciones con las
FARC para liberar a los
rehenes en Colombia, el 60% de la
opinión pública francesa piensa que Sarkozy proyecta
"una buena imagen" de Francia en la escena internacional.
Rueda de prensa Después de multitud de declaraciones y discursos de todo tipo y condición, la de hoy será la
primera rueda de prensa del quinquenato en el
Palacio del Elíseo, una fórmula que Sarkozy ha elegido para sustituir la tradicional felicitación del Año Nuevo a la prensa.
El
poder adquisitivo de los
franceses o las notas de los ministros serán algunos de los temas que surgirán en la comparecencia ante los medios, sin olvidar, claro, la posible boda con
Carla Bruni de la que hablaba 'Le Journal de Dimanche', un diario normalmente bien informado sobre la vida de Sarkozy.
La
agenda política del presidente francés llegará hasta el fin de semana y el sábado participará con el ex 'premier británico'
Tony Blair en el Consejo Nacional de la Unión por un Movimiento Popular (UMP) que se celebrará en París y supondrá el pistoletazo de salida para las elecciones municipales y cantonales de marzo, a las que tanto el Gobierno como el partido que le apoya conceden una verdadera dimensión de test nacional.
Asuntos urgentes Entre los asuntos a los que Sarkozy y su Gobierno deberán hacer frente con urgencia figuran el imparable aumento del precio del petróleo, el espectro de una recesión económica al otro lado del Atlántico, el aumento de la
inflación y los
apuros económicos de los hogares franceses, la negociación sobre la modernización del mercado laboral que entra en su semana decisiva y la amenaza de huelga del personal sanitario, que denuncia una sobrecarga de trabajo mal pagada.
Todo ello sin olvidar que Francia asume la presidencia de la Unión Europea el 1 de julio de este año y que tendría que hacer sus deberes para ajustar sus finanzas públicas a las del resto de socios europeos. El Gobierno tiene previsto también proponer ampliar a 41 años los años de
cotización para garantizar el equilibrio de la Seguridad Social, pero los sindicatos ya han advertido que movilizarán a los trabajadores del sector privado en contra de la medida.