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Zelaya mantiene su decisión de regresar a Honduras tras la expulsión del país de la OEA El presidente derrocado estará acompañado por una comitiva en la que estarán, entre otros, los presidentes de Ecuador, Rafael Correa, de Argentina, Cristina Fernández, y el de Paraguay, Fernando Lugo T.León/diarioDirecto 05/07/09 El derrocado presidente de Honduras, Manuel Zelaya, sigue firme en su decisión de regresar a su país este domingo. Pero no lo hará solo, irá acompañado por el jefe de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, tras anunciar la expulsión de Honduras del organismo debido al golpe de Estado contra el mandatario.
"Tengo que regresar al país, soy el presidente. Yo regreso (con) el secretario Insulza y están invitados varios presidentes", dijo el mandatario. Sin embargo, Insulza dijo que no es segura su presencia. “Yo no lo sé, se han planteado una serie de dudas sobre la seguridad (...) Si no van los presidentes probablemente vaya yo", aseguró.
Zelaya estará acompañado por una comitiva en la que estarán, entre otros, los presidentes de Ecuador, Rafael Correa, de Argentina, Cristina Fernández, y el de Paraguay, Fernando Lugo.
Miles de hondureños esperan la llegada
Cientos de miles de hondureños marchaban esta madrugada (hora española) hacia el aeropuerto internacional de Tegucigalpa para recibir a Zelaya, según informaron dirigentes de las asociaciones convocantes de las protestas.
Convocados por organizaciones sociales y populares de Honduras, los manifestantes salieron desde el Palacio de Gobierno para dirigirse al aeropuerto de la capital, donde se espera la llegada de Zelaya, informó la cadena Telesur, que ha colgado en su web imágenes de francotiradores del Ejército apostados en el aeródromo.
"Las manifestaciones son enormes. En estos momentos hay más de 100.000 personas", aseveró a la cadena el líder de Vía Campesina, Rafael Alegría, quien añadió que se espera la llegada de más grupos procedentes "de todo el país".
Aumenta la tensión
Por otro lado, diversos miembros de la OEA, como Canadá o Costa Rica, y la Iglesia católica han solicitado a Zelaya que suspenda su viaje programado por los actos violentos que podría desatar.
El arzobispo de Honduras, Óscar Andrés Rodríguez, pidió a Zelaya que no viajase a Tegucigalpa. "Una acción precipitada, un regreso al país en este momento podría desatar un baño de sangre. Sé que usted ama la vida, usted respeta la vida. Hasta hoy no ha muerto ni un solo hondureño. Medite, porque después sería demasiado tarde", dijo en declaraciones recogidas por la televisión y las radios locales.
Por su parte, Nicaragua aseguró que el Gobierno de facto está suministrando armas a algunos de sus seguidores para que disparen contra la Policía y provoquen altercados violentos durante las próximas horas.
El objetivo del Ejecutivo interino, según el presidente nicaragüense, Daniel Ortega, sería el de provocar "un baño de sangre" para que la comunidad internacional cambie su favorable postura hacia el presidente derrocado, Manuel Zelaya, y para que se acuse a los Gobiernos de Nicaragua, Venezuela y Cuba de promover una "agresión armada" contra los nuevos dirigentes del país.
Los militares hondureños "están organizando grupos paramilitares para infiltrarlos en las manifestaciones de apoyo a Zelaya y que disparen incluso en contra de los policías" para "justificar un baño de sangre", alertó Ortega durante un multitudinario acto en Managua recogido por Telesur.
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