 | | | Lector dD |
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Dios los cría... Trujillo 05/02/07 Según los últimos datos, más del 50% de los españoles valoran positivamente al presidente
Zapatero y muchos somos los que confiamos en su plan de final dialogado de la violencia terrorista.
La inmensa mayoría de la gente de bien, la que contribuye con su trabajo y sus impuestos a que España sea la octava potencia económica mundial y al tiempo quiere compatibilizar el desarrollo económico con la eliminación de las desigualdades sociales, está de acuerdo con la política del gobierno socialista en materias tan importantes como inmigración, derechos humanos, igualdad de géneros y lucha antiterrorista.
Frente a los insultos y descalificaciones sistemáticas de los crispadores mediáticos tradicionales, el buen sentido de los ciudadanos honrados no pierde de vista los grandes cambios sociales que, en menos de tres años, se han producido en la vida española.
Desde la salida de Irak hasta la reconversión de la radio y televisión de titularidad estatal en medios al servicio de la sociedad y no de los gobiernos de turno, pasando por las regularizaciones de inmigrantes que algunos querrían seguir viendo como esclavos, las modificaciones legislativas que permiten el matrimonio entre personas del mismo sexo, la actualización del salario mínimo y de las pensiones más bajas, o la histórica propuesta de la Alianza de Civilizaciones planteada por el presidente Zapatero ante la Asamblea General de Naciones Unidas, aún no hemos tenido noticias de que ninguna persona bien nacida, haya aportado un sólo argumento contra la acción política del gobierno socialista.
Es verdad que hay mucho ruido -mañana se manifiestan otra vez contra el gobierno los mismos que votaron a favor de la matanza de inocentes en Irak a cambio de petróleo barato-, pero los argumentos sensatos y razonados brillan por su ausencia.
(
Mar Blanco se haría un gran favor a sí misma y a sus familiares y amigos si, en lugar de manchar la memoria de su hermano asesinado vilmente por el terrorismo etarra, hiciera llamamientos a favor de la paz en libertad para los que afortunadamente aún estamos vivos.)
Las buenas personas apostamos por un final dialogado del terrorismo. Los demás, la gentuza mal nacida que apoyó con su voto la matanza de inocentes en una guerra ilegal, son eso, gentuza mal nacida.