Parque Jurásico y ZP
Gaspar Victoria17/04/06
Escribía
Pedro J. Ramírez el pasado domingo en el diario
'El Mundo', que de ZP
"...ha brotado un impulso político de primera magnitud que está transformando España y que –por escueta y efímera que parezca su cita con la Nación una vez concluida- condicionará durante mucho tiempo nuestro futuro".
Cierto. Estamos en manos de un personaje que quiere transformar la sociedad española removiendo sus cimientos, sin importarle si se agrieta el edificio; es decir, España. Y lo quiere hacer, lo hace, con sus propios pálpitos y siguiendo las pautas y ejemplos de una república fracasada y no poco sanguinaria. Es confeso profesante de esas creencias. Y de fondo, siempre su abuelo. Es
ZP muy poco serio. Para nosotros, su presidencia está resultando muy, muy grave.
Porque un dirigente político quien –en teoría- debería gobernar para todos, ha buscado el apoyo de partidos extremistas minoritarios con intereses antiespañoles; excluyendo a quiénes representan la moderación y más de la mitad de ciudadanos, con la
"sana" intención de consolidar un nuevo orden. Un nuevo orden anacrónico, basado en el pasado político que defendió su abuelo. Algo que no deja de ser una especie de show celtibérico, como los entramados de las películas de
Berlanga.
Para ello, este presidente accidental (por lo del 11-M) publica leyes y decretos, y tilda con sus gestos, en el hemiciclo y allá donde fuere y hablare, sus frases, dándoles el énfasis que cree necesario para convencer al pueblo. Pero no. Por muchas leyes o palabras que pronuncie tratando de cambiar la moral y la cultura, el pueblo no pica. Todos –a pesar de ser más o menos cultos- sabemos cual es el
"progresismo" en el que ZP nos quiere meter. Y todos lo rechazamos, porque –en el fondo- quiere cambiar el sentido tradicional que desde hace muchos cientos de años, marcan la vida y la muerte de los españoles. ZP es, en el fondo, un personaje que está tratando de devorar la historia de España, como
Saturno a sus hijos, para mantenerse en el poder.
Tal vez, le saldría más rentable pedir a un científico –como en '
Parque Jurásico'- que clonara al Sr. Rodríguez –su abuelo- y, que éste, le explicara la verdad de todo. Que no fueran sus vagos recuerdos los que le hace mover desatinadamente a España. Porque, en esta vida, todo se paga, y, sobre todo, la estupidez malévola.