Pantoja-Zaldivar: dos mujeres y un destinoRosa Villacastín02/05/06Si una imagen vale más que mil palabras, la que ofrecieron hace años
Julián Muñoz y
Jesús Gil y Gil, ante las cámaras de Tele5, fueron demoledoras para los ex alcaldes de Marbella. Sin trampa ni cartón, con una falta de pudor y desvergüenza total, ambos se acusaron de haber cometido todo tipo de tropelías económicas en el Ayuntamiento marbellí.
Más tarde sería la propia
Mayte Zaldivar, la ex mujer de Muñoz, quién acusó a su marido de haber llevado a su casa bolsas de basura repletas de dinero. Dinero del que disfrutó alegremente, al menos hasta que este la dejó para irse con la
Pantoja, sin que por lo visto se le ocurriera preguntarle de dónde salía ese dinero, ni cómo lo había ganado. Denuncias que sigue haciendo con total impunidad ante las cámaras de televisión, sin que se le ponga la cara colorada o algún juez le llame a declarar para esclarecer unos hechos que tienen en el punto de mira a toda la clase política del país, pero muy especialmente a la del ayuntamiento marbellí, la mayoría de cuyos miembros se encuentran en la cárcel o a punto de ingresar en ella.
Escandaliza saber que en un país democrático, con unas instituciones serias y arraigadas entre la población, se confunde con tanta asiduidad el culo con las témporas, el espectáculo televisivo con lo que es motivo de grave delito. Y las denuncias de Mayte Zaldivar deberían investigarse por si tuviera alguna implicación en el asunto, bien por omisión, bien por complicidad. Porque si una cosa ha quedado meridianamente clara para el ciudadano de a pié - con todas las presunciones de inocencia que se quieran-, es que los Gil y Gil, los
Roca, los Julián Muñoz, las
Maria Angeles Yagüe, y las
García Montes, no podrían haber delinquido tanto y de forma tan continuada si no hubieran contado con el silencio de familiares y amigos. O ¿acaso alguien se puede creer que una familia pasa de vivir de un apartamentito de 100 metros cuadrados, a un hotel cinco estrellas, sin preguntarse la razón de un cambio tan espectacular?.
Decía
Santa Teresa que Dios, a veces, escribe recto con renglones torcidos. Ojalá este macro escándalo sirva para que los ciudadanos seamos más precavidos a la hora de depositar nuestros votos en las urnas, más exigentes con quiénes nos van a representar. Ojalá, los marbellíes, sean capaces de asumir la parte de culpa que les corresponde por haber permitido que una banda de mafiosos -ninguno de los cuales nació en esa bella ciudad-, haya campado a sus anchas, durante tanto tiempo, por un lugar que es un paraíso, donde nadie se siente extraño, y donde son muchos los que quieren instalarse para disfrutar del paisaje y del paisanaje, ahora que se empieza a respirar más limpio.