La vicepresidenta pide confianzaFrancisco Muro de Iscar(20/04/2006)La vicepresidenta del Gobierno,
María Teresa Fernández de la Vega, ha hecho un
'tour de force' que casi la deja sin voz, pero no sin dejar de decir lo que quiere decir. Por la noche con
Iñaki Gabilondo, en Cuatro y, a la mañana siguiente en los Desayunos de Europa Press, con pleno de ministros... y con
Fraga, que empieza a ser habitual de estos desayunos. En este último acto hizo un discurso sólido, denso, muy pensado, bien estructurado, contundente, radical y de futuro. No miró al pasado sino a lo que les queda por hacer. Es decir, todo lo contrario de lo que está haciendo la oposición.
Treinta veces pronunció la palabra
"confianza" y otras tantas
"ciudadanía" o
"ciudadanos". Alguien que estaba a mi lado, me dijo
"dime de lo que presumes y te diré de lo que careces". Pero no, la vicepresidenta estaba lanzando mensajes a los ciudadanos -lo hace espléndidamente- y el principal era ese: frente al
"conservadurismo del miedo", la confianza; frente al temor que
"nos hace vulnerables, nos ancla en el presente y anula la ambición de futuro", la confianza; frente
"a la expansión del neoliberalismo" y
"la feroz descalificación de lo público en beneficio de lo privado" (¡), la confianza; frente a quienes nos asustan, confianza en un Gobierno que hace lo que promete. La política, dijo Fernández de la Vega,
"debe gestionar riesgos socialmente aceptables", ser capaz de generar
"confianza" y tranquilidad porque
"estamos obligados a seguir avanzando". "Confiamos en ti, presidente, no nos defraudes", le dijeron a
Zapatero cuando ganó las elecciones.
"Confiamos en ti, vicepresidenta, me dijeron las mujeres"...
"La confianza es la nueva argamasa de nuestra sociedad", remató la primera mujer que ha presidido un Consejo de Ministros en España.
En el coloquio, algo más floja al principio, siguió en la misma línea. No dijo nada de ETA, pero pidió prudencia... y confianza. De Navarra, tampoco dijo mucho. Sobre Andalucía señaló que si el PP seguía donde estaba, el PSOE podría gobernar otros 50 años más. Eso es ir sobrada de confianza. Cuando le preguntaron por la epidemia de
"realidad nacional" que nos invade en todos los estatutos, contestó que eso no le interesa a nadie y que hay que hablar de pensiones, educación, justicia... A la pregunta sobre el problema de Irán, el petróleo y el futuro de la energía nuclear, dijo algo sorprendente: hay que tener confianza en que controlemos la situación y en que seguiremos creciendo por encima del 3 por ciento y con una inflación por debajo de esa cifra. Eso más que confianza es creer en milagros.
A Fernández de la Vega le sobra confianza:
"con el cambio de Gobierno, las cosas van mejor todavía", enfatizó, y
"las cosas" son como son:
"lo dice el Gobierno y van a ocurrir así". Con confianza todo es posible. Y sólo he escrito quince veces la palabra confianza... Sabe lo que hace... y lo que dice.