Manipulación informativa sobre deporte vascoPatxi I.17/04/06Hace poco esta curiosa noticia desencadenaba una tormenta mediática en la derecha española: el gobierno del
Lehendakari Ibarretxe planea llevar el deporte rural vasco a los Juegos Olímpicos. Mediante el plan de desarrollo
Herri Kirolak 2006-2010, el ejecutivo vasco se habría propuesto llegar todavía más lejos: alterar la fisiología de la "
raza vasca", de modo que la mayor parte de sus individuos exhiban una distribución muscular adecuada para la práctica de deportes tradicionales como la recogida de mazorcas y el arrastre de bidones.
La noticia apareció inicialmente en La Razón, en forma de breve artículo escrito en términos despectivos del
Herri Kirolak 2006-2010. De allá pasó a "
Libertad Digital", donde algún espontáneo añadió los comentarios sobre eugenesia, y desde este medio saltó casi inmediatamente a la COPE (¡cómo no!) y a los foros de Internet.
La fabricación de mentiras propagandísticas consiste en ir sacando frases de contexto. En este caso se ha seguido el método inverso: ensamblar toscamente contenidos procedentes de fuentes diversas. Examinando la página del Departamento de Cultura del Gobierno Vasco se echa de ver que los verdaderos objetivos del
Herri Kirolak 2006-2010 son bastante más modestos: los "
Juegos Olímpicos" se citan únicamente como ejemplo de "
producto estrella" del plan. Las explicaciones sobre musculatura de la "
raza vasca" proceden de una página web particular sobre korrikalaris, y respecto al propósito de lograr una alteración racial que haga al vasco más apto para el deporte rural, se trata de una invención totalmente gratuita.
La política del Gobierno Vasco sobre deporte es mucho más seria de lo que dan a entender estas intoxicaciones. Los
Herri Kirolak tan solo constituyen una parte de la misma. Me permito recomendarles el documento de referencia principal: Plan del Deporte Vasco 2003-2007, disponible en la misma página del Departamento de Cultura. Merece la pena leerlo, ya que está redactado en términos solventes y rigurosos, resume un intenso trabajo y de él se pueden extraer conocimientos e ideas útiles para grupos de trabajo.
La propaganda posee un efecto de histéresis social muy fuerte. Una vez puesto en marcha, un bulo se mantiene firme frente a todos los intentos de rectificación, incluso frente a la verdad. Ruedas de prensa y declaraciones oficiales resultan inútiles. Por ello es conveniente que el público conozca las técnicas manipuladoras mediante las que periodistas poco dignos de la profesión llevan a cabo sus prácticas de terrorismo informativo.