No, diguem noVictoria Lafora03/05/06"No, diguem no, nosaltres no som d'eixe món". Copiando literalmente el verso de la canción de
Raimon los militantes de ERC han decidido votar
'No' en el referéndum del Estatuto, porque no son de este mundo.
No lo son porque, en coherencia, si se quiere mantener la organización asamblearia de un partido político es casi imposible aspirar a gobernar. No lo son porque no se puede seguir en el Gobierno de la Generalitat y pedir el
'No'.
Las bases, las poderosas bases de ERC, que recuperaron la calle con la manifestación convocada por sus líderes para protestar por los recortes introducidos por el Congreso de los Diputados, han tirado por tierra los paños calientes que pretendía defender
Carod-Rovira para seguir en el poder.
Los militantes no quieren medias tintas, no quieren escribir nada en sus papeletas de votación. Se les ha dicho que el Estatuto era malo, que no reconocía a Cataluña como nación, que la financiación era insuficiente y se han plantado.
El tripartito catalán ha pasado en estos años por muchas crisis. La de la vista de Carod a los etarras en Perpiñán fue la más grave, y han conseguido, por el enorme interés de
Maragall y de la dirección de ERC, sortearlas.
Resultaba insólito ver ayer en el Senado al president de la Generalitat defender con ahínco el texto del nuevo Estatuto, mientras su socio de gobierno Carod explicaba por los pasillos que si las bases habían decidido votar
'No' se respetaría la decisión, y se buscaría una solución imaginativa para solucionar el embrollo.
Puede ocurrir un nuevo milagro pero, esta vez, va a ser muy difícil. Es un Ejecutivo partido por la mitad quien convoca un referéndum. El PSC va a pedir el
'Sí' y ERC va a pedir el
'No'. Es tan grave la discrepancia que hace imposible la gobernabilidad.
Lo peor que podría pasar es que los ciudadanos de Cataluña, hartos, se queden en su casa y no apoyen una reforma por la que tanto habían peleado.