Las políticas juristas
Laura Rueda/diarioDirecto 14/04/06Clara Campoamor
Hija de un contable y una modista, nació en Madrid en 1888, en el popular barrio de Maravillas, llamado hoy Malasaña. Perteneció a una familia sencilla y humilde, de pensamiento liberal, cercano al progresismo. Los recursos económicos procedían del trabajo de su padre en un periódico madrileño, y de los de su madre y abuela materna.
Republicana, feminista y de izquierdas sírvase de ejemplo el siguiente extracto de su ensayo
'El voto femenino y yo': "
Lo que no espero ocurra es que se eleve una voz, una sola, de ese campo de la izquierda, de quien hube de sufrirlo todo, por ser el único que ideológicamente me interesa, y al que aún aislada sirvo; una sola persona que, por estímulos de ética, de mínima reparación, clame y confiese la verdad y proclame al menos que no fui la equivocada yo, sobre quien se han acumulado las pasiones y la injusticia". En 1930 un periódico le pregunta sobre sus ideas políticas y contesta:
"República, república siempre, la forma de gobierno más conforme con la evolución natural de los pueblos", ratificando sus firmes ideas.
Campoamor se ha formado en el clima paterno, de un hombre que batalló en las épocas difíciles de
Menéndez Pallarés,
Castrovido y
Pi y
Arsuaga, de esta manera adivinó la verdadera esencia de la República. Durante la Monarquía ni tuvo contactos ni aceptó mercedes. En 1927 rechazó la Gran Cruz de
Alfonso XII, distinción que la Academia de Jurisprudencia le brindó. En la Dictadura ni acató órdenes injustas ni aceptó conexiones.
De la amplía actividad que desarrolla, destacaremos sus conferencias en la Universidad de Madrid y en la Academia de Jurisprudencia; el prólogo de Feminismo Socialista libro de la militante del PSOE, María Cambrils; la fundación de una Agrupación Liberal Socialista,; junto con otros miembros de la Escuela Nueva, trabaja en el grupo que daría origen al partido de
Azaña (Acción Republicana) que abandona habiendo pertenecido a su Consejo Nacional; tras la rebelión de Jaca (en la que centenares de republicanos se encuentran encarcelados) Clara Campoamor asume la defensa de los procesados en San Sebastián; por último funda y preside la Agrupación Unión Republicana Femenina.
Firme defensora del voto femenino, era solidaria tanto con su sexo como su conciencia de no ser ella merecedora por sí sola de derechos, sino exigiéndolos para todas las mujeres.
"Defendí en Cortes Constituyentes los derechos femeninos. Deber indeclinable de mujer que no puede traicionar a su sexo, si, como yo, se juzga capaz de actuación, a virtud de un sentimiento sencillo y de una idea clara que rechazan por igual: la hipótesis de constituir un ente excepcional, fenomenal; merecedor, por excepción entre las otras, de inmiscuirse en funciones privativas del varón, y el salvoconducto de la hetaira griega, a quien se perdonara cultura e intervención a cambio de mezclar el comercio del sexo con el espíritu".Victoria Kent Saiano (1892-1987)Abogada, diputada republicana y escritora.
Victoria, nacida en Málaga el día 3 de marzo en el malagueño barrio de Lagunillas, tenía sangre británica heredada de su padre, un comerciante afincado en Málaga. Sus primeros estudios los realizó en su ciudad, primero con profesores particulares y después en la Escuela Normal de Maestras, en la que tuvo como profesoras a las feministas
Suceso Luengo de la Figuera y
Teresa Aspiazu.
Obtuvo su titulación en 1911 y en 1917 se trasladó a Madrid, a la Universidad Central, donde cursó sus estudios de abogacía. Fue la pionera en muchas cosas. Para empezar, fue la primera alumna inscrita en la Residencia de Señoritas, una institución creada por la Junta de Ampliación de Estudios, que dirigía
María de Maeztu, feminista, fundadora en 1926 del Lyceum Club Femenino. Victoria, y la también malagueña
Isabel Oyarzábal, formaron parte de este grupo de mujeres, compartiendo la vicepresidencia del mismo.
De su compromiso con la causa feminista Victoria ya había dado pruebas en 1919 adscribiéndose a la Asociación Nacional de Mujeres Españolas (ANME), fundada en 1918 por María Espinosa de los Monteros, para promover la educación y la igualdad legal femenina y que en 1920 cristalizó en la creación de la Juventud Universitaria Femenina (JUF). En 1924 se doctoró en Derecho y al año siguiente ingresó en el Colegio de Abogados de Madrid. Sus primeros trabajos como abogada los efectuó para el Sindicato Nacional Ferroviario.
Su posición política se acercaba a las tesis socialistas moderadas. En 1928, en colaboración con las políticas feministas Clara Campoamor y
Matilde Huici, entre otras, fundo el Instituto Internacional de Uniones Intelectuales. Un año después comenzó a militar en el Partido Republicano Radical Socialista. Fue una de las tres diputadas, junto a Clara Campoamor, del Partido Radical y
Margarita Nelken, del PSOE.
Por otro lado, Victoria Kent, se había hecho famosa, profesionalmente, por la defensa de su correligionario
Álvaro de Albornoz, convirtiéndose así en la primera mujer que actuaba ante el Tribunal Supremo de Guerra y Marina en el mundo. También en esto fue la primera. Tras la victoria republicana en las elecciones del 14 de abril de 1931, fue nombrada directora general de Prisiones (de nuevo, la pionera). Su trabajo en esta misión fue revolucionario. Una de sus primeras medidas fue suprimir grilletes y cadenas (con los que mandó erigir un monumento a
Concepción Arenal), suprimir la obligatoriedad de asistir a misa y permitir la libertad de prensa para los presos. Por estas, y otras medidas progresistas, se vio en la necesidad de dimitir, ante la falta de apoyo en junio de 1932.
Su siguiente compromiso fue como vocal del Patronato de Protección de la Mujer. En 1934 entró a formar parte del partido Izquierda Republicana, liderado por Manuel Azaña. En 1939, desde esta sede, rescató a muchos españoles retenidos en los campos de concentración franceses. La invasión alemana la sorprendió allí. Estuvo casi un año refugiada en la Embajada mexicana. Ayudada por la Cruz Roja, y con nombre falso, pudo burlar a la Gestapo. Estas experiencias fueron la base de su libro Cuatro años en París, 1940-1944, editado en 1947. Con otros exiliados, fundó la Unión de Intelectuales Españoles (1944).
En 1950 marchó a Nueva York como funcionaria de la ONU. En 1951 fue nombrada ministra delegada en N.Y. del gobierno republicano en el exilio. En 1954 empezó la publicación de la revista Ibérica, trabajo al que se dedicó por completo hasta 1974. En 1977, muerto el dictador, la escritora viaja a España. Murió en Nueva York, en la casa compartida con su amiga y mecenas, la hispanista
Louise Crane.