Rock & Roll que traspasa fronteras |
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Por Federico Atamaniuk
Andrés Calamaro Calamaró regresó tras cinco años de silencio con un nuevo disco, 'El Regreso', que presentó en el teatro Luna Park de Buenos Aires -por ello la pisada de la Luna en la portada del disco- y en tres conciertos multitudinarios en Madrid, Barcelona y San Sebastián.
Andrés, un príncipe del rock argentino, nació en Buenos Aires y a los 17 años ya tenía su primer disco. Su primer gran desafío personal surgió en 1979, cuando se sumó al grupo los Abuelos de la Nada liderado por
Miguel Abuelo y por un joven
Charly García, que con los años se convertiría en el máximo exponente del rock argentino. Mientras tanto, compatibilizaba su presencia en el grupo, con el lanzamiento de discos como solista y también como productor de artistas nóveles, como los Enanitos Verdes.
Los Abuelos de la Nada desapraecen en 1985, y Calamaro conoce en una emisora de radio de Buenos Aires a Ariel Rot, con quien formaría Los Rodríguez años más tarde. En 1988, edita su tercer disco como solista, ‘Por Mirarte’, que reúne joyas musicales como ‘Carta sin Marcar’. Un año después edita su obra maestra, ‘Nadie sale vivo de aquí’ y produce el primer disco de los Fabulosos Cadillacs.
Edad madura
Los 90 serán años de éxito para Calamaro. La hiperinflación argentina y las dificultades económicas hacen que ese traslade a Madrid. Rot y Andrés aúnan fuerzas, y Los Rodríguez empiezan a tomar forma en las calles de Malasaña con la complicidad del antiguo Tequila,
Julián Infante.
Así, la historia vuelve a empezar. ‘Buena Suerte’, su primer disco no recala en en público español, pero todo cambia con ‘Sin Documentos’ y ‘Palabras más, palabras menos’. Las tensiones internas y las presiones externas para que Calamaro deje el grupo terminan con la disolución del grupo y el lanzamiento de ‘Hasta Luego’, su disco insignia.
En 1997, se embarca en su nueva etapa en solitario y publica ‘Alta suciedad’, con un éxito espectacular con canciones como ‘Flaca’ que marcarán un antes y un después. Así, en 1998 fu elegido mejor cantante solista argentino. Con una lucha intensa con Charly García por el liderazgo en el rock argentino, lanza ‘Honestidad brutal’, un disco doble en el que se mezclan rock, jazz, blues y tango. ‘El Cantante’ fue un disco propio que no llegó a penetrar en su público.