Las 24 horas de Sansegundo
Gaspar Victoria
10/04/06
Cuando la semana pasada, antes de su cese,
Sansegundo, exministra de educación, dijo
"Tenemos una ley que nos permite llegar tan lejos como queramos; es una muy buena ley", estoy seguro que lo pensaba de corazón. Como también, que creía iba a seguir hasta ponerla en marcha, o, al menos, hasta redactar y firmar el decreto de calendario. ¡Qué menos! Pero Sanse, no sabía que su Jefe
ZP, le había elegido -por indicación de
Rubalcaba, posiblemente- para jugar sólo el primer tiempo; para el segundo, tenía previsto alinear a su preferida: la catedrática
Mercedes Cabrera, candidata al Congreso número dos por Madrid (después de él) y discípula preferida de
Peces Barba. ¡Casi
"na"!
En casi 24 horas, Sanse había pasado de rozar el cielo, a caer estrepitosamente en el cieno. Era el desagradecimiento innoble del poder. ZP no le ha perdonado que levantara tanto
"polvo" en la gestión de la LOE. Esperaba menos polémica con mejores resultados; su orden inicial era
"borrar" de los currículos las materias llamadas de
"humanidades" para que nadie recuerde qué fue España, en pocas generaciones. Y así lo hizo, hasta que vinieron las manifestaciones de las derechas, las izquierdas, centristas, asociaciones varias y hasta el clero. Sanse, ante la presión, cortó y pegó a la Ley lo que buenamente entendió. Sin resultados. O mejor, con el peor resultado que a ZP y RB le podían contar: casi todos menos el PSOE, de acuerdo en el rechazo.
Sansegundo, deja como estela de su ministerio una desgraciada e inútil gestión. Ahora, desde la frialdad del anonimato político, podrá analizar la Ley que configuró con aliños políticos heterogéneos segregados por el tripartito, y que mezcló con la filosofía de una denostada, anacrónica y fantasmagórica izquierda republicana, impuesta y bendecida por ZP& socios y supervisada por RB (Rubalcaba). Ahora, con tiempo, se dará cuenta por qué no le gusta ni a unos ni a otros. Entenderá que, en esencia, es una Ley panfleto, incapaz de darle coherencia y rigor a un Sistema Educativo agonizante, que seguirá formando a los jóvenes en los niveles más bajos con relación a Europa. Como la LOGSE. Sanse, ha sido una conejilla de indias para ZP, quien le ordenó que se cargara la LOCE y preparara una Ley para desmembrar la España actual; que impusiera de nuevo la llamada
"comprensividad" en que la LOGSE se basó. Y lo ha hecho así.
Ha parido una Ley concebida como instrumento para consolidar el derrumbe educativo que se inició con la LOGSE, y que pretende, básicamente, establecer un sistema igualitario en el que el alumno no sea quien se esfuerce por aprender y aprobar; que ese esfuerzo lo haga el centro escolar y las Administraciones. Una Ley que desecha la calidad de la formación mediante el valor educativo de la disciplina, del esfuerzo o de la exigencia, para dar -a cambio- una formación igualitaria que contribuya a la mediocridad intelectual de varias generaciones de futuros españoles. Es, posiblemente, lo que piensa ZP que se necesita para seguir perpetuándose en el poder: una pléyade de individuos desorientados por los medios de comunicación, sin capacidad para usar su intelecto críticamente, y sin cultura propia.