Para ministros y exFrancisco Muro de Iscar11/04/06No importa si
Bono se ha ido por discrepancias de fondo, que parece que sí, o por otras razones, porque se ha ido y en poco tiempo pasará a la "
pequeña historia" de estos años. Si
Zapatero sigue ganando batallas, dejará de sonar su teléfono, y si fracasa, seguramente sus antiguos fieles ya no recordarán su número. Como decía
André Gide,
"muchas veces las palabras que tendríamos que haber dicho no se presentan ante nuestro espíritu hasta que ya es demasiado tarde".Tal vez algún día Rubalcaba explicará la "i
ntrahistoria" de su nombramiento, o lo harán
Zapatero y
Fernández de la Vega, que son los que lo saben. Mejor sería ahora. En todo caso, Rubalcaba tendrá que medir sus palabras y sus actos porque como decía
José Antonio Alonso, lo más importante de un ministro del Interior -encargado, entre otras miles de cosas, de acabar con ETA y, ahora, negociar con los terroristas- es "
aplicar la ley y administrar los silencios". Aunque se busque la paz, hay que saber quiénes son los nuestros.
Benavente decía que "
lo peor que hacen los malos es obligarnos a dudar de los buenos". Un "
amigo" le ha enviado esta frase de Juan Pablo II para que la ponga en el frontispicio de su Ministerio: "
El diálogo, basado en sólidas leyes morales, facilita la solución de los conflictos y favorece el respeto de la vida, de toda vida humana. Por ello, el recurso a las armas para dirimir las controversias representa siempre una derrota de la razón y de la humanidad".Alonso es prudente, leal, eficaz y discreto. Pero se llevará bien con los militares y no estará inactivo con el CNI entre manos. "
Lo importante es no dejar de hacerse preguntas", decía
Einstein.Y donde el camino va a ser también difícil es en Educación.
María Jesús San Segundo se va en el único momento en que ha demostrado ser una ministra que cumple, es decir cuando ha sacado adelante una -mala- ley de educación. Y
Mercedes Cabrera llega para aplicar una ley que, espero, no sería la suya y que no va a traer alegrías ni mejoras en la lucha contra el fracaso escolar. No se quién era el que decía eso de "
la educación me persigue, pero yo voy mucho más deprisa", pero se lo podían aplicar la mayoría de los ministros del "
ramo", como se decía antes. Lo malo no es que lleguen tarde a casi todo, lo malo son los efectos que tiene.