Un duro golpe
Ramón Pi
13/03/06El sumario del 11-M acaba de recibir un duro golpe con las informaciones publicadas estos últimos días por 'El Mundo'. Efectivamente, como ha dicho
Mariano Rajoy, si se comprueba que la bolsa de viaje llamada 'mochila' de Vallecas no formaba parte del arsenal de los atentados, seguramente lo más sensato que podría hacer el juez instructor sería anular el sumario y empezar de nuevo. Una pieza de tal importancia, que condiciona tantas cosas, no puede entrar y salir de un sumario como la luz atraviesa el cristal, sin romperlo ni mancharlo.
Los amigos del Gobierno ya están diciendo por las emisoras afines que lo más importante es acabar cuanto antes con este juicio, dictar sentencia y olvidarlo. Un tertuliano ha llegado a decir que, puesto que la verdad real va a ser muy difícil de obtener, tendremos que acudir a la verdad judicial y abandonar más investigaciones. Reconocía que la que llamaba verdad judicial es una verdad formal, que puede no tener que ver con la verdad material, y concluía que, a él, con esta verdad formal, le bastaba.
Es muy notable la insensibilidad que se pone de manifiesto con esta actitud, y el desprecio que apenas encubre de la noción de justicia. Se exigía, con gritos e insultos de "asesinos" dedicados al Gobierno, "queremos saber", se exigía una respuesta a las cuarenta y ocho horas de los atentados. Ahora, dos años después, en vista de que es difícil saber porque alguien está embarullando el sumario con pruebas aparentemente falsas de toda falsedad, lo que procede, por lo visto, es renunciar a saber. El signo del Gobierno cambió a los tres días de la matanza, y es inevitable preguntarse si este cambio de actitud tiene alguna relación.
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