Contra el Estado de DerechoPedro Calvo Hernando
13/03/2006En estos días de la conmemoración del segundo aniversario del 11-M, los dirigentes del PP se han dedicado a repetir su cansina e impresentable cantinela, como si no hubieran existido las investigaciones policiales y judiciales, como si no hubiera más de cien imputados y numerosos encarcelados, como si el resto de los grupos parlamentarios no hubiese avalado las conclusiones de la comisión de investigación parlamentaria. Resulta que para ellos no se sabe la verdad, el Gobierno no quiere conocerla y se cierne toda clase de dudas y sospechas sobre lo sucedido. Lo que hacen es avalar los disparates de algunos medios de comunicación sobre supuestas conspiraciones en las que entrarían los cuerpos de seguridad del Estado, los servicios secretos de Marruecos y quién sabe si alguien muy lejos de aquellos ignotos desiertos. Un poquito más y ya tenemos a
Zapatero dentro de la conspiración. Es terrible esto de no saber admitir una derrota electoral, que es un principio básico de la democracia.
Es gravísimo lo que hacen y lo que dicen, pues, además de las acusaciones políticas, hay un ataque en regla al Estado de Derecho, sobre todo en su lado más sensible, que son los jueces: si no se sabe quiénes son los autores de los atentados, eso significa que las investigaciones del juez Del Olmo son una chapuza y las imputaciones y señalamientos de autoría son falsos, lo mismo que el resto de los trabajos del aparato policial y judicial del Estado, que lleva dos años enteros de ejemplar dedicación al esclarecimiento de la masacre del 11-M. No entiendo por qué no se exige a quienes así se comportan que fundamenten sus acusaciones y afirmaciones o que, en caso contrario, respondan ante la justicia. Tampoco entiendo por qué no se les pregunta a ellos los motivos de haber bajado la guardia (
Aznar dixit) sobre el terrorismo islamista cuando gobernaban y por qué niegan una vinculación de los atentados con la guerra de Irak, cuando los propios terroristas lo repitieron hasta la saciedad. ¿Será que organizan todo este teatro para que no se les recuerde donde duele?.