El CongresoAndrés Aberasturi
13/02/06Los congresos, en general, se sabe cómo empiezan y cómo es más o menos previsible que terminen. Lo malo es que, de vez en cuando, se rompe la baraja y lo que iba a ser una cosa, se convierte en otra bien distinta. Ignoro a estas alturas qué pasará con el que están celebrando las victimas del terrorismo de varios países aquí en España, pero sobre la mesa se han dejado ya tres o cuatro frases que son algo más que titulares:
"Los terroristas no son interlocutores sino enemigos" según el comisario europeo de Justicia,
Franco Frattini, y, por su parte,
Maite Pagazaurtundúa pidió
"no ser moneda de cambio". Así las cosas, no va a ser fácil poner de acuerdo a unos y otros (PSOE y PP) que siguen enzarzados en una incomprensible batalla dialéctica acusándose de utilizar el
"legitimo de dolor de las víctimas" para intereses partidistas. Esto ha sido lo último de
José Blanco, que es un señor que se agarra al atril con las dos manos como si sostuviera la bandeja de improperios cada vez que larga una andanada a los del PP. Y el PP, claro, responde y acusa al PSOE de haberlo roto todo y de negociar con ETA y hasta de cosas que, seguramente, nada tienen que ver con realmente con el Gobierno o el partido que lo sustenta. Pero hemos entrado en esa dinámica y no hay forma de salir. Y lo malo es que así no hay manera.
Por ahora el Congreso está más cerca de las posiciones que defiende el PP que del
"talante" del Gobierno y, naturalmente,
Rajoy aprovechara hasta el último aliento esta coincidencia. Todo sería más fácil si ZP nos dijera de qué va la cosa aunque fuera más o menos, que no nos explicara el fondo, pero sí que nos ayudara a comprender mejor esa
"convicción" que es sólo suya y ese
"proceso de paz" al que, según José Blanco, el PP pone toda clase de piedras. Pero, ¿Dónde poner las piedras o dónde quitarlas? Si es que lo malo es que no tenemos ni idea de por donde va ese camino y de ahí la desconfianza. Lo que pueda salir de un Congreso que se celebra en este clima de oscurantismo y confusión, me temo que no va a ayudar al Gobierno en absoluto. Ojalé me equivoque.
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