Malas costumbres
Fermín Bocos01/03/06Vamos mal. En materia de lucha contra el terrorismo vamos mal. Hemos entrado en una fase
"gramsciana". Lo nuevo, la tregua, no llega y lo viejo, el cainismo político que practica oposición, va a más. Los terroristas parece que no se avienen a seguir el guión que dictan algunos optimistas del Gobierno y los estrategas del PP aprovechan esta cuestión para crispar al personal. Ayer, el portavoz parlamentario
Eduardo Zaplana llamaba
"sicarios" -"asesinos a sueldo"- a quienes se meten con la descarada intrumentalización que están haciendo en su partido con algunas de las asociaciones de víctimas de terrorismo. La expresión resulta intolerable. Tengo para mi que Zaplana debería retirarla. Claro que lo mismo habría que exigir a
José Blanco, secretario de organización del PSOE que ha llegado a decir que lo que le pasa al PP es que no quiere que el Gobierno acabe con el terrorismo.
Hay un punto de exceso propio de la pugna partidista que es propio de los usos y costumbres (algunas, malas costumbres ) del sistema democrático, pero cuando el exabrupto se convierte en despropósito resulta intolerable. Como lo es que PP y PSOE este a la greña en este asunto que para los ciudadanos resulta capital. Tienen la obligación de cerrar filas contra el terrorismo. Si hay Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo, están obligados a cumplirlo. Ni el presidente del Gobierno puede actuar como si fuera
Luis XIV contemplando la realidad a través de los espejos de Versalles, ni el jefe de la oposición puede dejar su agenda política en manos de la extrema derecha radiofónica que se está haciendo millonaria insultando a la gente.
Rajoy ha sido ministro del Interior y sabe, o debería saber, cómo es y cómo actúa la ETA. No hace falta recordar lo que dijo
Aznar en el 98, cuando autorizó las conversaciones de Ginebra con dirigentes de la banda. Una organización terrorista que ha sido diezmada por la policía y la Guardia Civil, y cuyos dirigentes deben vivir de manera paranoica sospechando de todo y de todos creyendo ver infiltrados por todas partes, necesita tiempo para reunirse en asamblea y discutir si van o no a la tregua y si es definitivo o tramposo el abandono de las armas. Mientras tanto, siguen con las bombas y las extorsiones a empresarios y profesionales. No sabemos lo que está pasando dentro de la organización. No lo sabemos los profanos, pero cabe pensar que el presidente Zapatero y el ex ministro del Interior, Rajoy, deben tener algo más información que los ciudadanos de a pie. Información que en un asunto clave como éste, deberían compartir.
Zapatero dice que no se fía de
Rajoy porque cuando le ha contado algo, al cabo de poco lo ha visto publicado en los periódicos. Ignoro cómo se defiende Rajoy de esa acusación, y lo ignoro por una razón muy sencilla: porque Rajoy ha adquirido la mala costumbre de no conceder entrevistas a los periodistas que le resultan incómodos. Mala costumbre ésta, aunque muy arraigada entre nuestros políticos.
(27/02/2006)Malas costumbres(24/02/2006) Manipular la historia(21/02/2006) Tiempo de eufemismos(20/02/2006) La montaña y el ratón(17/02/2006) Menos de dos puntos