No fomenten la ansiedadVictoria Lafora
22/02/2006Nos dice el presidente
Zapatero que hay que tener cuidado con la ansiedad en esto de valorar las posibilidades del proceso de paz. Nos dice
Arnaldo Otegui que la culpa la tienen los medios de comunicación que crean expectativas con pocos datos reales y que cuando ETA no responde hablan de jarro de agua fría.
Pues ni lo uno ni lo otro. El presidente del Gobierno lleva demasiado tiempo asegurando que sabe algo, hablando de esperanzas, de principio del fin, como para que la ciudadanía, que tantas ganas tiene, no se haya hecho ilusiones sobre el final del terrorismo.
En cuanto a Batasuna, menos hablar de los presos, más condenar los atentados, aunque no haya víctimas, y más decirle a ETA que deje las armas. Porque si consideran impensable que dentro de diez años siga habiendo presos de la banda en la cárcel más impensable es que para entonces este país siga viviendo bajo la amenaza del terror.
Y, por si el panorama estuviera poco complicado, la permanente obstrucción del Partido Popular levantando sospechas sobre todo, hablando de connivencia con los verdugos, de abandono de las víctimas (a las que manipula, por cierto), acusando a los fiscales de colaborar con el Gobierno en el intento de
"ganarse" a los terroristas, convirtiendo la lucha contra el terrorismo en la punta de lanza de su labor de oposición.
Con todos estos datos todavía se extraña la clase política de que los españoles estén de los nervios. No es para menos.
Con respecto a las víctimas, que merecen todo el respeto del mundo, están divididas, enfrentadas y se sienten utilizadas por los partido políticos. Hay que recordar que al Congreso de Valencia, tan instrumentalizado por el presidente de la Asociación de Victimas del Terrorismo,
Francisco José Alcaraz, hubo quien no fue, además de Zapatero.
No asistió
Natividad Rodríguez, viuda de
Fernando Buesa, porque no quería ser utilizada. Desde el dolor y la serenidad recordaba que el acuerdo del Congreso de los Diputados exige el cese definitivo de las armas para abrir un proceso de paz. Hasta que esto no ocurra no hay nada.