A vueltas con el ReyRafael Torres24/02/06Costó lo suyo acordar la declaración institucional del Congreso en el 25º aniversario del 23-F por un quítame esas pajas, concretamente por un quítame ese rey. ¿Fue tan importante su papel en la sofocación de la intentona golpista? ¿Más o menos importante que la de los subsecretarios, que la de los militares leales, que la de los periodistas o que la del pueblo español en su conjunto? Lamentablemente, y pues el secretismo sigue gravitando sobre la actuación del monarca durante las interminables horas que tardó en dirigirse a la nación, no podemos saberlo, y esa condena a la ignorancia creo yo que es uno de los muchos jirones que la incipiente democracia se dejó en aquél suceso, que si no acabó con un baño de sangre fue porque el señor no quiso: los soldados de Valencia tenían órdenes de Milans de disparar a cualquier
"sospechoso" y las balas de la turba armada que irrumpió en el Congreso no mataron a nadie, efectivamente, por puro milagro.
Los españoles tenemos derecho a saber qué pasó para que tardara tanto tiempo el rey en comparecer en televisión condenando el golpe, y, en consecuencia, en llevar la tranquilidad a la ciudadanía, que estaba aterrada. Aquella alocución de madrugada fue, en efecto, decisiva, pero, ¿qué razón hubo para que no se produjera antes? Creo que las cintas con las grabaciones telefónicas de las conversaciones del Rey con los capitanes generales están en algún sitio, de modo que, si fuera unívoca e intachable la actitud de
Juan Carlos I cual creemos o nos han contado, ¿qué motivo habría para no hacerlas públicas cuando han transcurrido ya veinticinco años y el rey ha acreditado desde entonces, muchas veces, su sujeción al orden democrático?
Quizá por eso, porque hay aspectos relativos al protagonismo del Rey en la desactivación del golpe que no conocemos por carecer de los necesarios elementos de juicio, se quiso en el Congreso extender la autoría del triunfo de la democracia a todos los particulares y agentes sociales que lo hicieron posible, lo cual, por cierto, está más próximo a la verdad que el cuento de hadas, de príncipe valiente que vence él sólo al dragón que amenaza al país, que se nos ha venido contando.
(22/02/2006) 23-F (17/02/2006) Los frentes del PP(15/02/2006) El cooperador(13/02/2006) La ausencia del presidente(10/02/2006) La gran alcaldada(03/02/2006) La ¿enfermedad? de Raquel(30/01/2006) Estanqueros