Un problema moralAndrés Aberasturi
17/02/06Hay un detalle en esta extraña carrera hacia el final del terrorismo que empieza pesarme demasiado: la reiterada afirmación de que ETA no mata desde hace tres años. De acuerdo, es verdad, ¿y?
No sé cómo interpretar esa aseveración que siempre sale a relucir como un enorme logro: ¿debo estar agradecido a la banda terrorista? ¿debo suponer que no descerrajar tiros en la nuca en tanto tiempo ha convertido en gentes de bien a quienes tienen práctica en hacerlo? ¿el hecho de que no maten porque no quieran tendría que provocar en mi ánimo algún tipo de sentimiento positivo?
En el fondo de todo esto lo que subyace es un debate moral o ético que no se termina de abordar seriamente. Estamos siempre girando en torno a lo político y/o a lo jurídico, pero quien decide dejar de matar -si es que eso lo deciden alguna vez- es porque antes han decido que matar era un camino legítimo y moral para conseguir sus fines. Y no estamos ni siquiera hablando de magnicidios o de asesinatos de personas claves responsables a su vez de crímenes o torturas. Tampoco en ese caso sería admisible una respuesta similar -no por mi parte al menos- pero admito que el debate sería otro. De lo que hablamos en estos últimos treinta años es de la muerte de muchos inocentes que lo son por servir a una democracia en un estado de derecho y otros muchos doblemente inocentes -y entiéndase la metáfora- que solo tuvieron la desgracia de estar en el sitio no adecuado en el momento fatal.
Desde esta perspectiva, sólo mi propio miedo, mi instinto más primario, puede realmente tranquilizarse ante el hecho de que ETA no haya matado en estos tres años. Pero ¿cómo justificar moral o éticamente esta situación e incluso una posible "tregua"? ¿Cómo aceptar en nombre de mi miedo dialogar con quien no ha dudado apretar el gatillo y ni siquiera se arrepiente de haberlo hecho? Yo me temo que a ese instinto de supervivencia le hemos llamado pomposamente
"proceso de paz". Si es así, si va a ser así, que por lo menos tengamos claro que lo que ganamos en seguridad es lo que perderemos conciencia crítica.
ARTÍCULOS ANTERIORES DE ANDRÉS ABERASTURI:(13/02/2006) El Congreso(23/01/2006) Coherencia y dignidad(20/01/2006) Todos los fantasmas que me habitan(16/01/2006) Tiempo de insultos(13/01/2006) Terrenos dudosos(09/12/2005) El problema de la imagen