Rajoy, el torturadorRamón Pi
16/02/06
En el reportaje emitido por Televisión Española sobre las torturas infligidas a prisioneros en la cárcel de Abú Ghraib aparecieron, repentinamente, unas imágenes insertadas de
Mariano Rajoy y
Ángel Acebes. Escándalo servido..., en los periódicos, que se leen pocos, y en las radios, que tienen mucho menos impacto que la TV. Pero como sigue siendo cierto que el que da primero da dos veces, el escándalo no neutralizará nunca al golpe primero, a no ser que se recuerde una y otra vez, hasta hacerlo ingresar en los axiomas que ya no es preciso demostrar por lo evidentes: los socialistas difaman y calumnian a través de la televisión que controlan. Como los nazis.
La cuestión es si en el Partido Popular saben hacer eso. La izquierda sí que sabe; es más, se podría decir que es lo que sabe hacer mejor. Pero en el PP no tienen costumbre, y eso se nota. Sin embargo, cualquiera que vea el vídeo de la villanía incalificable (está en Internet) se dará inmediatamente cuenta de que la excusa de RTVE -fue un
"error técnico", han dicho- no se tiene en pie, y menos aún si reparamos en que la víspera, sólo la víspera, Pepino Blanco, ese estadista, había relacionado la política de
Aznar en la guerra de Irak con las torturas perpetradas por las tropas aliadas. También es mala suerte, ¿no?
Al margen de estas consideraciones, diré que me parece bien el ruido que la izquierda ha armado con estas torturas: es la mejor demostración de que el sistema democrático occidental es el mejor con diferencia, porque permite que se puedan denunciar estos abusos y, llegado el caso, castigarlos como merecen. Justo al contrario de lo que ocurre en los países de los torturados, donde estas prácticas no se conocen porque está prohibido el ejercicio de la libertad de expresión, no porque no ocurran.
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