 | | | Lector dD |
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Bienvenidos a la democraciaPalmira 14/02/2006 Desde el primer asesinato de la banda terrorista ETA (pronto hará 40 años) , la sociedad española ha vivido en un sobresalto permanente presenciando indignada la muerte de cerca de 1000 inocentes y las lesiones, muchas irreversibles, de decenas de miles de ciudadanos cuyo único delito era el de estar en el peor sitio y en el peor momento.
La violencia ciega de quienes eligieron el camino de la sangre y el fuego para alcanzar sus objetivos políticos se ha demostrado una vez más equivocada. Euskadi y el resto de España han conseguido en estos años unos niveles de desarrollo económico y social desconocidos en nuestra historia, poniendo de relieve la inutilidad de los ataques al Estado que el terrorismo sigue persiguiendo aún hoy.
El franquismo con sus estados de excepción y penas de muerte, lejos de resolver el problema, contribuyó a que la mayoría de la sociedad vasca hiciera piña en defensa de su identidad y su cultura ancestral, que era atacada por el estado centralista permanentemente con o sin motivos.
Desde la transición, los sucesivos gobiernos han intentado con más voluntad que acierto, el final de la violencia cuyo ruido impide conocer nítidamente los verdaderos deseos de una sociedad libre y muy concienzuda del papel histórico que desempeñan en el futuro del pueblo vasco.
Hoy, pese a las posiciones obstruccionistas de un PP celoso de que sea durante una legislatura socialista cuando se alcance la paz definitiva, parece que se empiezan a sentar las bases para iniciar un proceso político que culmine con la aceptación de las reglas del juego democrático a quienes, hasta ahora, se habían puesto voluntariamente al margen.
El recuerdo doloroso de las víctimas y sus familias y amigos no debe impedir la generosidad (sólo los fuertes pueden ser generosos) de quienes deseamos más temprano que tarde poder decir a los que abandonen la violencia:
"Bienvenidos a la democracia". Es un esfuerzo que debemos hacer en favor de las víctimas de uno y otro lado del problema.