El Comité Mundial para la Libertad de Prensa considera "tóxico" que la UE proponga un código para los mediosEl director de proyectos del Comité Mundial para la Libertad de Prensa, Javier Sierra, calificó hoy de "muy tóxico" que la Unión Europea plantee la posibilidad de crear códigos de conducta para los medios de comunicación. "No conocemos los detalles de la sugerencia de la UE de crear códigos de prensa, pero esto es muy tóxico", afirmó durante su comparecencia en la Comisión de la Sociedad de la Información y del Conocimiento del Senado. Agencia/diarioDirecto 09/02/2006
Tras señalar que la UE es quizá el ente que más respeta la libertad de prensa en el mundo,
Sierra se mostró en contra de cualquier intento por parte de un ente de controlar de alguna manera la prensa. A su juicio, la respuesta "tan violenta" que ha tenido la publicación de las viñetas sobre el profeta
Mahoma está "intimidando a mucha gente", entre ellas a la UE.
"No aprobamos, en absoluto, ningún tipo de regulación por parte del Estado a la prensa", manifestó, puesto que cree que la mejor ley de prensa es la que no existe.
Por ello, opina que sería "lamentable" que los medios de comunicación de Europa se dejaran intimidar por este tipo de reacciones porque "si dan su brazo a torcer, sentaría un precedente y eso sería muy peligroso". "Creemos que el periodismo tiene que ser valiente, sin esta gallardía no podemos ser el perro guardián de la democracia a pesar de que las fuerzas que nos intimidan son realmente poderosas", manifestó a la prensa tras su comparecencia en la Cámara Alta, a petición del Grupo Popular.
En este sentido, Sierra no ve adecuadas las manifestaciones del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, sobre esta cuestión, por entender que pide que no haya injerencias en la libertad y actividad de la prensa pero al mismo tiempo reclama que haya una regulación de los medios, injiriendo así él mismo en el derecho a la prensa libre.
A pesar de reconocer que "en muchas ocasiones" la prensa se excede en su "enorme poder de influencia", señaló que son los mismos medios de comunicación los que tienen que regular las acciones que "se pasen de la raya".
"El periodista no viola la ley cuando critica a un funcionario público por lo que no puede existir un ente similar al policía de tráfico que pueda ir y detener a un periodista porque se pasó de la raya", agregó.
En su opinión, todos tienen que "arrimar el hombro" y unirse en el rechazo de lo que está ocurriendo con las manifestaciones de violencia en países musulmanes pero no acallar a la prensa "simplemente porque se considere que una persona haya excedido los límites de su libertad de expresión o de prensa". Así, el Comité Mundial para la Libertad de Prensa entiende que la responsabilidad debe ser mutua: tanto por los periodistas a la hora de emitir sus opiniones como por el público a la hora de recibirlas, con lo que hace un llamamiento a los periodistas para que haya "cierto nivel de sensatez".
A todo ello, el director del Comité,
Markham Bench -que también compareció en el Senado-, agregó que el "mejor" código de ética es el que se hace en la propia empresa de comunicación y que el periodista que trabaje en ella acepte y viva la ética de esa institución. No obstante, reconoció que "muchas veces" hay periodistas y editores que tienen "mal gusto" y publican cosas que no deberían publicarse, en alusión a la reproducción y publicación de nuevas viñetas en un diario francés.
"Tenemos que depender del buen juicio de los periodistas y editores", dijo a la prensa.
Eliminar el CAC
Por otra parte, el Comité Mundial para la Libertad de Prensa se opone "de plano" a la existencia del Consejo Audiovisual de Cataluña (CAC) por considerar que no puede existir un ente "que es parte del poder ejecutivo o legislativo" que actúe como "policía" de las expresiones de prensa, puesto que entiende que para ello están los tribunales.
"Creemos en la libertad de prensa pura", señaló Sierra, quien ve que en España ya existen leyes suficientes para regular la actividad de la prensa.
Por ello, envió una carta a los presidentes de la Generalitat de Cataluña y el Parlamento catalán,
Pascual Margall y
Ernest Benach, respectivamente, solicitando la eliminación de este "órgano censor" por creer que no tiene razón de existir en una sociedad democrática un ente que observe las expresiones de la prensa y ser "extremadamente negativo" para España.
En la misiva, el director del Comité Mundial para la Libertad de Prensa explica que "la mera existencia del Consejo Audiovisual de Cataluña se estrella de plano contra las normas democráticas y de la libertad de expresión aceptadas por la UE, la Corte Europea de Derechos Humanos y la inmensa mayoría de los países democráticos del mundo". En el texto, califica de "extremadamente grave" que un Gobierno "abuse" del poder adquirido en las urnas para "silenciar" las voces que le parecen "incómodas o disonantes".
Finalmente, los dos representantes del Comité Mundial para la Libertad de Prensa expusieron en la Comisión de la Sociedad de la Información y del Conocimiento del Senado los motivos por los que deberían reformarse o eliminarse la Ley 14/1966 de Prensa e Imprenta y la Ley Orgánica 1/1982, de 5 de mayo, de protección civil del derecho al honor, a la intimidad personal y familiar, y a la propia imagen. Entre otras críticas, resaltaron la "ilegalidad" de las normativas de castigar al orador en lugar de reparar los daños al honor.