Zapatero responde Antonio Casado
10/02/06Al menos dos veces al año, algo es algo, el presidente del Gobierno se somete a las preguntas de los periodistas sin temario previo. Ayer tocaba, porque estamos al principio de uno de los dos periodos de sesiones parlamentarias. Y
Zapatero cumplió. Como el ambiente venía recalentado por la política antiterrorista, la real y la supuesta, los titulares se los llevó ETA y lo que cuelga de sus supuestos tratos con el Gobierno. Zapatero remató la jugada iniciada cuarenta y ocho horas antes por la vicepresidenta,
Fernández de la Vega (Telemadrid), y continuada al día siguiente por los ministros de Interior,
Alonso, y Justicia,
López Aguilar. La jugada consistía en pararle los pies al Partido Popular y sus terminales mediáticas en algo que se le da muy bien: la creación de climas artificiales. El método consiste en ir hilvanando mentiras en medias verdades hasta hacerlas encajar en lo que el inconsciente colectivo quiere o teme.
Pero en esta ocasión, la factoría mediática y política del PP -por ese orden- había superado los límites de lo razonable. El mero cumplimiento de la ley (excarcelaciones), el cese de un fiscal de la Audiencia (
Fungairiño) y la silla vacía de Zapatero en un congreso de víctimas del terrorismo (en Valencia) se estaban utilizando como pruebas de cargo para inocular en la opinión pública la aberrante sospecha de que el Gobierno socialista se ha entregado de pies y manos a ETA
"en un proceso negociador que nadie ha desmentido" (
Rajoy). De Zapatero se ha estado hablando estos días como de un gobernante
"servil", "cobarde" y "traidor" en base a una mentira consciente : que las excarcelaciones de etarras responden a una indicación política orientada a conseguir una tregua de ETA. Hasta en cinco ocasiones acusó Zapatero al PP de mentir.
El día anterior, el ministro Alonso se había referido a las
"infamias" del PP, mientras que su colega
López Aguilar habló de
"miseria moral". Después de denunciar la utilización de un tema de Estado en la lucha partidista, por parte del PP, hasta el punto de cuestionar a las instituciones (sugieren que los jueces reciben órdenes políticas), el titular de Interior sentenció:
"Esta vez el PP se ha pasado de la raya". La respuesta no se hizo esperar:
"El que se ha pasado es el Gobierno; se ha pasado del Pacto Antiterrorista al pacto con ETA", replicó un iracundo
Angel Acebes, secretario general del PP y ex ministro del Interior, prueba evidente de que el propósito de la enmienda no era el principal efecto que la contundente reacción del Gobierno a las insidias del PP había producido.
Por las primeras reacciones de los dirigentes de este partido a las declaraciones de Zapatero en Moncloa, me parece que seguimos en las mismas. Mala noticia para quienes seguimos creyendo que si realmente estamos ante un proceso de pacificación en el País Vasco, el camino han de recorrerlo juntos el PSOE y el PP.
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