Referéndum en octubreVictoria Lafora01/02/2006Los catalanes acudirán a las urnas muy probablemente el siete de octubre. Esos son los planes del presidente de la Generalitat para evitar un adelanto electoral. Pese a que el texto del nuevo Estatut se apruebe en las Cortes en junio el referéndum se retrasará al otoño para que la nueva estrella emergente del panorama político catalán:
Artur Mas no pueda pedir el fin de la legislatura desde el verano.
Maragall quiere convocar al referéndum después de la Diada, el once de septiembre y alejar de la convocatoria a las urnas la imagen de Mas en la Moncloa cerrando un acuerdo que le puede dar muchos votos.
Porque, al margen del coste social que ha supuesto la larguísima negociación del texto, las fotos de sus protagonistas han tenido una importancia capital en la vida política. Éste y no otro es el motivo del monumental enfado de Esquerra que les puede llevar a abstenerse en la votación de un texto en el que habían puesto tanto empeño. Porque una cosa si tienen claro en el Palau de la Generalitat, la gente de Carod Rovira no va a dejar el tripartito. Ni a Maragall ni a Carod, por distintos motivos, les interesa el adelanto electoral.
Al primero, porque se sabe no querido por el Partido Socialista y aunque le gustaría volver a presentarse todos dudan, sobre todo en el PSC, de que sea el cabeza de lista. Los nombres de posibles sustitutos ya se barajan incluso en el Gobierno (conviene recordar la conversación del ministro Sevilla con el líder de Comisiones Obreras Fidalgo), se habla de
Antoni Castell y de... Al segundo, porque tiene que recuperarse del desgaste sufrido por su apoyo al Gobierno de Madrid que al final le ha dejado fuera de juego.
Y volviendo al tema de las fotos y de su importancia en este proceso no hay que dejar de lado el impacto que, para los seguidores del PP en Cataluña, puede suponer ver en la portada de un periódico a su líder
Piqué recogiendo firmas contra el Estatut en las calles de Barcelona. ¡Vaya papelón!