Cagando y sin papel (II) Letizia 27/01/2006 Toda la tarea de oposición de los populares se puede resumir en la crispación que generan y la amplificación que hacen los medios afines que, como en el caso de la emisora de los obispos, bordea la linea que debe separar la libertad de expresión del código penal.
La comprensión demostrada con los militares insumisos con la legalidad vigente, denunciada muy acertadamente en un editorial de The New York Times, es una nueva zancada en el desaforado sprint hacia el desastre y supone la constatación de que con tal de recuperar el poder, el Partido Popular incuba el huevo de la serpiente que de la mano del totalitarismo golpista le devuelva el Gobierno perdido.
El PP sabe que pocos demócratas en su sano juicio apoyarán listas en las que figuren los responsables de la situación descrita en la primera parte de este artículo por lo que no descarta en absoluto la tentación totalitaria.
La nefasta y decisiva influencia de la FAES de un Aznar con un perfil golpista verosimil, sobre la cúpula del partido conservador, hace que el acercamiento a las posiciones de extrema derecha, que tanto alegran a los votantes franquistas, propicien episodios como el de Piqué cuya continuidad al frente del PPC tiene fecha de caducidad.
Los esfuerzos del partido de la oposición para evitar la normalización de Euskadi y la delirante propuesta de un referéndum nacional para aprobar el Estatut catalán, propuesto por Mariano Rajoy con evidente desconocimiento de la constitución, hablan claramente de la zozobra en que vive el PP, como si alguien hubiese ordenado el alejamiento de la sensatez y el sentido común y se navegara con destino al quinto pino del insulto y los hilillos del desprecio a la realidad.
Todo esto ocurre mientras los españoles, la inmensa mayoría, tenemos información fragmentada, parcial y manipulada por la mayor parte de los medios que no se atreven a llamar a las cosas por su nombre para no despertar a la bicha.
Ojo al parche. Nos pueden pillar cagando y sin papel.