Los blogs más directos - Envíanos tu blog "La Red sí ha supuesto un cambio, cuantitativo y cualitativo, en lo que concierne a la configuración del ecosistema mediático" La Página Definitiva, puesta en marcha a principios de 2000 por Guillermo López García, profesor de Periodismo en la Universidad de Valencia e investigador en temas relacionados con la opinión pública y la comunicación en Internet, y Andrés Boix, se caracteriza por su estilo satírico y su discurso alejado de los medios de comunicación convencionales. Financiada únicamente por las donaciones de sus lectores, LPD ha sido pionera en incluir blogs como Chapapote Discursivo, editado por López García, para quien la opinión y el análisis otorgan, en el caso español, un mayor valor a un medio de comunicación digital.María Sánchez/diarioDirecto 10/01/2006¿Qué es La Página Definitiva? ¿Cómo nació? La Página Definitiva es una publicación que se compone básicamente de dos clases de contenidos: por un lado, artículos que reflejan nuestra opinión sobre diferentes asuntos de actualidad; por otro, artículos de crítica cultural, desde literatura hasta televisión, pasando por cine, música, historia e incluso historia sagrada. En ambos casos, los contenidos adoptan un punto de vista satírico, porque pensamos que así comunicamos mejor lo que queremos decir y, fundamentalmente, porque nos lo pasamos mucho mejor escribiendo los artículos desde esta óptica.
Surgió hace ahora casi seis años (en febrero de 2000), como un proyecto personal de varios amigos de Valencia, fundamentalmente
Andrés Boix y yo mismo, que llevábamos años empecinados en la idea de desarrollar una revista de
“política y medios de comunicación”, pero las dificultades prácticas (los costes de impresión y distribución, la periodicidad, etc.) nos lo habían impedido siempre. Cuando descubrimos las posibilidades de Internet comenzamos a escribir en lo que ahora es la página, que bien pronto se alejó del proyecto inicial para desarrollarse según las claves que he mencionado anteriormente.
En su ideario la definen como una web sin ánimo de lucro, financiada únicamente por las aportaciones voluntarias de sus lectores. ¿Por qué esta fórmula, cuáles son sus ventajas? Ahora que, tras varios años en la Red, han conseguido un gran número de visitas, ¿se plantean la posibilidad de cobrar por la publicidad o de hacerla rentable de otro modo?La verdad es que esta fórmula no supone ventaja alguna, la razón de adoptarla es la absoluta precariedad, desde el punto de vista publicitario, en la que nos movemos: nunca hemos podido acceder a los intermediarios publicitarios y anunciantes más lucrativos (que suelen volcarse en los medios digamos
“tradicionales”, especialmente, y no por casualidad, en aquéllos que forman parte de importantes grupos mediáticos con intereses en prensa, radio y/o TV).
Para ser sinceros, también cabe decir que, una vez se comprobó, hace ya bastante tiempo (2000-2001), que Internet no iba a ser en modo alguno el maná económico profetizado por gurús y apologetas de la
“Nueva Economía” que propició la burbuja tecnológica de la década anterior, tenemos muy claro que las razones de escribir en La Página Definitiva tienen mucho más que ver con el mero disfrute de hacerlo que con el ánimo de lucro, así que tampoco nos hemos movido demasiado para conseguir contratos publicitarios interesantes, o al menos no mucho más allá de sufragar los costes de hosting. Además, aunque sus resultados sean enormemente irregulares, la estrategia, que yo calificaría incluso como reciamente española, de pedir limosna a los lectores sí que nos ha permitido tapar los agujeros que se generaron en los primeros años de vida de nuestra página.
Apuestan por la rapidez y la inmediatez y se proponen, prescindiendo de elementos gráficos, recopilar los contenidos más relevantes, ¿Se consideran infomediarios? ¿Qué ofrece La Página Definitiva a sus lectores frente a otros medios? En parte sí que nos consideramos infomediadores, pero no porque escribamos con esa intención, sino porque el paso de los años ha hecho que al menos una parte de los lectores empleen La Página Definitiva adoptando esta perspectiva. Es una de las muchas ventajas que ofrece Internet sobre los demás medios: la extraordinaria libertad que ofrece a los usuarios para decidir qué hacer con su tiempo y cómo emplear los medios con los que, más que consumir, interactúan.
En cuanto a la segunda pregunta, creo que claramente ofrecemos contenidos diferenciados de lo que es habitual en la gran mayoría de medios de comunicación; entre otras cosas porque, desde luego, no se nos puede considerar un medio de comunicación convencional, puesto que nos circunscribimos al ámbito de la opinión y el análisis. En realidad, si se me permite la reflexión, es justamente esto, la opinión y el análisis, lo que otorga un mayor valor a un medio de comunicación digital, al menos en el caso español, donde la capacidad para generar informaciones propias que no deriven directamente de las agencias de noticias es mucho más la excepción que la regla.
Se trata, según sus palabras, de una web “planteada para satisfacer sólo a los paladares más exquisitos”, y por tanto, alejada de los medios masivos. ¿Qué tipo de público la visita? ¿De qué modo participan en ésta?
La verdad es que esa forma de expresarlo, al igual que el conjunto de nuestro
“Ideario”, deriva del carácter satírico de la página. Pero sí es cierto que nuestra página, por el tipo de contenidos que aborda y por cómo lo hace (con un diseño minimalista –que algunos considerarían pobre, pero
“minimalista” parece mucho más ajustado a la realidad- y con artículos basados en texto escrito que se prolongan normalmente más de lo que es común en Internet), se aleja de lo habitual, y cabe suponer que el tipo de público también lo hace. Al menos, en sus inquietudes e intereses predominantes. Aunque dicho esto, también es necesario precisar que en nuestra página también tienen cabida contenidos de corte quizás más
“generalista”, si se quiere, como puede ser el análisis de la liga de fútbol o de determinados fenómenos televisivos como, por ejemplo,
“Gran Hermano” (cuestión distinta es que el enfoque que adoptamos en estos asuntos también se diferencie de lo que es habitual). De hecho, uno de nuestros principales motivos de orgullo con La Página Definitiva es que buena parte de nuestro público haya accedido a ella inicialmente buscando contenidos sobre este tipo de cuestiones y paulatinamente se haya interesado por los otros contenidos, de corte mucho más minoritario.
Los canales de participación son los habituales: el correo electrónico, los comentarios de los weblogs, un foro de debate,... También contamos con algunas secciones pensadas para albergar aportaciones de los lectores (sobre todo
“porras” electorales y en relación con los dos asuntos que cautivan a todo español que se precie: la historia de los nacionalismos del Estado español y el patetismo de la selección española de fútbol).
También se han referido a la importancia de la credibilidad para que un medio online tenga éxito, ¿cómo se consigue ésta, según su experiencia en LPD? Tratando de comunicar lo mejor posible nuestras opiniones, abundando en aquellos asuntos en los que podemos aportas consideraciones que tengan algún valor y evitando todo tipo de ínfulas de ser lo que no somos: esto es, presentarnos como algún tipo de referente intelectual o moral como si estuviésemos en una tertulia radiofónica.
LPD fue pionera en incluir, desde su puesta en marcha, espacio para los weblogs. Ahora son muchos los medios digitales que los incorporan dentro de sus secciones o enlazan a lo publicado en la blogosfera, ¿qué diría, en su opinión, que les ha llevado a interesarse o a participar en este fenómeno?Claramente los weblogs son medios híbridos entre una concepción jerarquizada de la comunicación (puesto que la capacidad de decisión corresponde al autor del mismo) y los nuevos medios colaborativos desarrollados en la web, como los foros de debate, chats, wikis. Incorporar weblogs a su oferta de contenidos permite que estos grandes medios legitimen mucho más su discurso, desde el punto de vista de incorporar la participación de los lectores y ofrecerles un margen de actuación, y al mismo tiempo sigan siendo los medios quienes detenten la capacidad de decisión sobre los contenidos publicados. Por lo tanto, creo que es una reacción de los grandes medios ante la probada capacidad de la blogosfera para constituirse en una alternativa a aquéllos, al menos desde el punto de vista de los contenidos de opinión e interpretativos. Y aclaro que, por supuesto, me parece perfectamente plausible que así lo hagan.
Entre los weblogs de LPD se halla Chapapote Discursivo, lugar en el que publica, como comentó, asuntos que pueden no tener cabida en la web. ¿Qué tal su experiencia como blogger? ¿Podría hablarnos de su página?
La publicación de contenidos en mi weblog obedece a mi interés por hablar de asuntos quizás excesivamente personales o específicos como para tratarlos en La Página Definitiva. Personalmente, además de lamentarme por una periodicidad mucho más reducida de lo que cabría desear, creo que lo más interesante de mi weblog está en los comentarios y debates que suscita, en ocasiones ni siquiera relacionadas con el tema planteado inicialmente.
Además de como blogger y coeditor de LPD, como académico y estudioso de la Red y de los distintos modelos de comunicación online, ha escrito sobre el modo en que la capacidad de los grandes medios y su visión homogénea de la realidad se está viendo alterada con la llegada de nuevos medios como los blogs, ¿asistimos, según su criterio, a una apertura de la denominada “agenda setting” en la Red española?
Sin duda alguna, si bien conviene considerar también que: a) esta apertura está por el momento circunscrita a la interpretación y la opinión, que ya han dejado de ser monopolio de los grandes medios tradicionales, pero no alcanza aún al ámbito de la información. La información exclusiva es mucho más cara y difícil de conseguir, sobre todo para medios pequeños e incluso resumidos en un autor que, además, escribe por afición. La opinión, en cambio, es barata; b) Muchos de los medios podríamos decir “ajenos al flujo de la comunicación tradicional”, como los weblogs, dependen poderosamente, en su selección temática e incluso desde el punto de vista ideológico, de los grandes medios. Es lo que ocurre, por ejemplo, con
Libertad Digital y buena parte de la blogosfera neoconservadora española; y c) como he indicado antes, los grandes medios, al incorporarse en los últimos dos años a la blogosfera, lo hacen también como estrategia de legitimación y absorción de un espacio que, desde el punto de vista de la configuración de la opinión pública, les están haciendo la competencia.
Pero, teniendo en cuenta todo lo anterior, parece obvio que la Red sí ha supuesto un cambio, cuantitativo y cualitativo, en lo que concierne a la configuración del ecosistema mediático en su conjunto, cambio que se hace particularmente patente en acontecimientos centrales, en los que el público manifiesta un interés particularmente intenso por adquirir información de cuantas fuentes sea posible. El ejemplo más claro en España de este tipo de fenómenos es el 11-M y, sobre todo, el proceso de configuración de la opinión pública que desembocó en las concentraciones contestatarias del 13-M y en el propio resultado de las elecciones.
Por último, volviendo a LPD, una pregunta poco original pero necesaria: ¿cómo se plantean el futuro de la web, qué ideas o proyectos tienen en mente? La Página Definitiva seguirá funcionando bien, en lo que a nosotros respecta, mientras siga siendo una afición, no una obligación, y mientras sigamos disfrutando con la escritura y publicación de artículos; al menos, en lo que a mí respecta. Dicho lo cual, sí que es evidente que desde el punto de vista del diseño y la estructuración de sus contenidos, esta web se ha quedado profundamente anquilosada, y en los próximos meses sí que tenemos la intención de someterla a un profundo lavado de cara que afecte tanto a los weblogs como al foro y, en particular, a los contenidos de la página en sí, que a estas alturas siguen publicándose en HTML estático y mediante un editor web, en lugar de utilizar un sistema de gestión de contenidos, que es el principal objetivo de esta reestructuración. Si hablamos de los contenidos en sí, para ser sinceros éstos siempre se han configurado siguiendo criterios caóticos, que nos han llevado a abrir miles y miles de subsecciones que, tras la oleada de entusiasmo inicial, se pasan meses e incluso años sin actualización alguna. Probablemente el cambio en diseño y estructura sea una buena ocasión para replantearse también la conveniencia de no abarcar más de la cuenta.