La fórmula Llamazares Luis del Val10/01/06Al ciudadano
Gaspar Llamazares los problemas internos que se suscitan en Izquierda Unida no le distraen para poder dedicar su pensamiento a los asuntos trascendentales de España. Otros políticos con más renombre y proyección son incapaces de ello, pero Llamazares no se desnorta y conoce bien los problemas del Estado (llamado España en sospechosos círculos cercanos al PP).
Mientras los demás permanecen enrocados en los problemas de la financiación de Cataluña, y en Teruel y Soria surge la gran esperanza de que, una vez descubiertos los problemas de financiación de Cataluña, en cincuenta o sesenta años se descubrirán los suyos, Llamazares no se deja engañar por las apariencias y sostiene que la auténtica reforma de la Constitución es aquélla en la que el pueblo pueda decidir libremente si lo que quiere es una monarquía o una República. Ese día, ese día soñado por Llamazares y otros utópicos de postín, nos daremos cuenta de que la violencia de los jóvenes, su pastueña iniciación en las drogas blandas y duras, su ignorancia anterior y posterior, el descalabro del sistema de bienestar que se se cae a pedazos en toda la Unión Europea, con su secuela de sistema sanitario imposible de mantener y pensiones imposibles de abonar dentro de veinte o veinticinco años, lograrán solucionarse.
Nada hay más tranquilizador que saber que alguien conoce los auténticos problemas del pueblo. El día en que los españoles podamos decidir libremente si lo que deseamos es una monarquía o una República, los sueldos subirán, la inflación se detendrá en seco, los niños saldrán cultos de la escuelas -tan respetuosos con la libertad como revolucionarios con la autoridad- ingresarán medio sabios en la Universidad y saldrán de allí con un empleo asegurado. Los pisos bajarán de precio, claro, porque en cuanto un promotor se entere de que podemos elegir entre República o Monarquía los precios descienden, me imagino que eso está demostrado, y habrá pensiones
"ad infinitum", y una sanidad de mejor calidad. No sé si bajará el precio de la gasolina, pero seguro que Llamazares, en su fórmula milagrosa, lo sabe.
Menos mal que todavía quedan políticos que nos dan esperanzas de futuro, y nos permiten seguir adelante. Gracias, Llamazares. En IU no saben lo que critican.
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