El desprecio de RajoyFermín Bocos03/01/2006
Hay cosas que sólo pasan en España, una vieja Nación donde, no pocas veces, vemos cómo el sectarismo político ciega las fuentes del sentido común. Tenemos un ejemplo muy llamativo en la agenda política del día. Hoy anda por Madrid
Evo Morales, candidato electo a la presidencia de Bolivia. Llega de Caracas donde se ha entrevistado con el presidente
Hugo Chávez, su mentor político y deja atrás La Habana donde fue recibido con honores ya de Jefe de Estado por un Fidel Castro al que Morales también reconoce como referente político de fondo. El futuro presidente de Bolivia se va a entrevistar con el presidente del Gobierno y también tiene previsto hablar con los líderes de los principales sindicatos. A última hora sus asesores también estaban cerrando un encuentro con
José María Cuevas, presidente de la CEOE, la patronal empresarial. Se va a entrevistar, también con otros líderes políticos. Con todos, menos con el presidente del PP. Morales ganó las elecciones -avaladas en su limpieza por los observadores internacionales- en la primera vuelta y con el 51 por ciento de los votos emitidos. Un triunfo inapelable en términos democráticos. Va a presidir un país en el que algunas empresas españolas, caso, por ejemplo, de Repsol, tienen copiosos intereses en el sector energético. En La Moncloa le van a recordar que las garantías jurídicas y el respeto a la propiedad privada son la esencia de la convivencia democrática y la única base sobre la que se puede cimentar la prosperidad de los pueblos. Morales, que lleva en su programa de gobierno un proyecto para nacionalizar empresas, tiene, sin embargo, dicho que va a respetar a aquellas que (como Repsol),
"no expoliaron a Bolivia".
Dicho todo eso, la pregunta sin otra respuesta que el apuntado sectarismo es ésta: ¿por qué el líder de la oposición, no quiere hablar con el futuro presidente de Bolivia? ¿Quién es
Mariano Rajoy para menospreciar a quien legítima y democráticamente representa a más de nueve millones de ciudadanos de un país amigo de España como lo es Bolivia? ¿Es esa la forma que tiene de defender las empresas españolas que operan en Iberoamérica quien aspira a ser presidente del Gobierno de España? ¿Sabe el señor Rajoy que en España viven y trabajan más de medio millón de inmigrantes venidos de aquel país andino? Me pregunto qué idea tiene de la política, el ciudadano Mariano Rajoy y si su actitud de desprecio al futuro presidente de Bolivia sería la misma si en lugar de Repsol (Brufau, La Caixa) fuera Endesa (Pizarro) la primera empresa española en la lista de corporaciones extranjeras que tienen grandes inversiones en Bolivia. Tengo para mí que será difícil que los bolivianos olviden este desprecio del señor Rajoy a quien, como futuro presidente de Bolivia, les representa a todos.
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