Los Gays se prefieren solterosLuis del Val29/12/05No sé si
Engels era más marxista que
Marx, pero proporcionó los más brillantes argumentos sobre el fundamento de la lucha de clases, y estudió profundamente a la familia como cimiento económico de la sociedad. La evolución de la familia consanguínea, la punalúa y la sindiásmica, llevó a la familia monógama, el
'matrimonium', que permite la circunstancia más idónea para evitar la formación de hordas o los peligros de la endogamia. Ni Engels, ni Marx, cuando se referían al matrimonio, pensaban en personas del mismo sexo, ni siquiera se lo plantearon.
Nos lo planteamos los españoles, de la mano de los socialdemócratas, a principios de este siglo, y se consiguieron grandes avances ideológicos sobre la comprensión y la aceptación de la homosexualidad hasta que, en un entusiasmo exaltado, llegamos a denominar a la unión de dos personas del mismo sexo
'matrimonio', lo que no se denomina en ninguna otra parte del mundo. Si nuestros legisladores políticos hubieran leído más a Engels, se habrían dado cuenta de que lo menos importante era la denominación, mientras que lo fundamental era el aspecto económico: prestaciones sociales, pensiones, herencias, etcétera. Aquel gran lío, aquella enorme demanda social, se ha convertido en la celebración de algo más de trescientas bodas homosexuales. Los deseos de casarse formalmente de los homosexuales no son muy furiosos, y la llamada demanda social parece que se reducía a menos de mil personas.
Sin embargo, estuvo bien. La estupidez fue llamar matrimonio a algo que es emparejamiento legal, y que ofende a algunos y confunde a todos sin que beneficie a nadie. Cuando alguien dice
"he quedado con un matrimonio de Bilbao", nadie piensa que sean dos lesbianas o dos gays. Ni lo hará en futuro, porque parece, después de medio año, que el frenesí por la boda no es nada apoteósico.
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