Ayuda a familias de presos
Viento de libertad
27/12/2005
Hoy quiero reflexionar sobre la sobreactuación que ha desencadenado la pequeña partida que los presupuestos de la C.A.V asignan a los familiares de presos para sufragar las visitas a sus familiares fuera de Euskadi. La polémica nos ha ofrecido de todo. Recuerdo una querella de Gobierno Vasco contra el presidente del Foro de Ermua, Mikel Buesa por afirmar que “El Gobierno Vasco financia el terrorismo con las ayudas a los familiares del los presos”. No quiero entretenerme con las soflamas de la brunete mediática contra dicha partida presupuestaria, el decoro y buen gusto me impiden reproducirlas aquí. Pero vamos al grano.
Esa polémica me recordó un artículo que leí en un suplemento dominical del diario “El País” no hace mucho. En el artículo se describían las pésimas condiciones en las que estaban una veintena ciudadanos españoles recluidos en una cárcel de Marruecos cumpliendo condena por narcotráfico. Vamos, que los gendarmes marroquíes los habían cogido en la frontera con marihuana o hasch y les habían caído unos cuantos años en las cárceles de aquel país.
Es fácil de imaginarse las terribles condiciones en las que estaban. Esas condiciones obligaban a los jóvenes españoles a pagarse la comida diariamente o el médico cuando estaban enfermos. Incluso, los presos pagaban el alquiler de la cama en la que dormían. ¿Y saben quienes les ayudaban en esas terribles condiciones?, pues ni más ni menos que el cónsul de España y unas monjas que tenían su convento por la zona.
Los jóvenes españoles presos por traficar con marihuana recibían una asignación mensual de la misión diplomática para poder comer y una monja los visitaba regularmente para darles apoyo y afecto, además de lavarles la ropa.
Recuerdo que me emocioné cuando leí lo que un joven preso decía agradecido de la monja que era tan afectuosa y generosa con ellos. “Ella ya se ha ganado el cielo millones de veces”. Pues bien, ¿alguien en su sano juicio se le ocurre afirmar que el Ministerio de Asuntos Exteriores o la Iglesia católica financian el narcotráfico por esas ayudas? ¡No!
¿Entonces, por qué dicen que el Gobierno vasco financia el terrorismo cuando ayuda a familiares de presos para visitarles?
La respuesta es muy sencilla, no soportan un Gobierno vasco que tenga la más mínima autonomía política en sus actuaciones. Esta es la clave del problema. ¿Les suena?