China, bajo la lluvia y atea Agustín Jiménez
16/11/05Los hoteles de lujo de Madrid soportaban estos días flotillas de
Mercedes con banderitas chinas. Una altísima delegación amarilla ha estado negociando, bajo la lluvia, importantísimos contratos que han dado lugar a que altísimos dignatarios españoles pronunciaran altísimas tonterías sobre lo estupenda que es la globalización y lo bien que cumple su nuevo papel imperial el amarillo país, que tan bárbaro era antes de entablar negocios con nosotros. Es tan bárbaro que ni siquiera acepta recomendaciones de la Conferencia Episcopal, como sí las acepta el Gobierno para desmayo de
Llamazares.
Si los trapicheos oficiales con China han merecido tan escasa atención, cuando todo el mundo sabe ya que el lejano país, inventor en sus buenos momentos de la pólvora, las oposiciones de funcionarios e, incluso, del papel higiénico (léase a
Needham), tiene la llave de la prosperidad o el caos que advengan en los próximos decenios, es porque España, que nunca tendrá espíritu global, estaba enzarzada, para variar, en sus extraordinarias gilipolleces locales.
Pues de creer a lo que aquí comentan los periódicos, los únicos problemas decisivos de la galaxia son del siguiente tenor: si los analfabetos del PSOE son más o menos analfabetos que los del PP; si
Montilla es tan corrupto como en su día lo fue, por ejemplo,
Piqué; si el AVE de Toledo es más o menos cohesionador que el Estatut; ítem, lo sea o no, si lo inventó
Zapatero o lo inventó
Aznar; si en España hay sólo tres autonomías verdaderas o
"probablemente" (afirmó
Maragall aparentemente sobrio) alguna más; si la Conferencia Episcopal es del PP, si el PP es de la Conferencia Episcopal, o si es que Prisa es del PSOE y Polanco de Zapatero (o al revés todo); y, por supuesto, si el poco evangélico
Federico de Radio Copón es el mejor insultador o el más insultado de este país, y si lo que hace está bien o mal. Ah, también si la Comisión Europea (la de
Barroso y la
Kroes, los dos de la cuerda de Aznar) se ha vendido a
Solbes, que en el fondo es malo por influencia de Montilla, que es un catalán financiado por La Caixa, aunque nada de eso hubiera pasado si Montilla no hubiera dado caña a
Pedro Jota y a Federico.
Los chinos serán pajizos y habrán inventado la pólvora, pero España es el poder espiritual que inventó
'Hola' y toda la gran escuela del pensamiento amarillo. La gente debería considerar este único logro ciclópeo de nuestro desarrollo moderno. Unido a la presunción, la codicia y la mala leche, ha producido el país idiota, inmisericorde y zafio que ahora es socio privilegiado de China. Si se entiende eso, todo es más sencillo. ¿Por qué los no cristianos se indignan con Radio Copón? ¿Qué tienen que ver los obispos con la vida espiritual? ¿Por qué tendrían que ser espirituales si sólo son ciudadanos del imperio de la prensa amarilla? ¿Y por qué habría que negar la palabra a ningún loco cuando todos vamos desnortados?
Algún gesto positivo sí se ve. En el AVE inaugurador a Toledo, Zapatero y
Barreda cedieron galantemente la ventanilla a
Aguirre y la ministra, aunque si Aguirre les sonreía era porque iba celebrando por lo bajinis un trayecto que imaginó Aznar. Que no fue el último que tuvo una buena idea en el PP: si pasan delante de la sede del Ayuntamiento de Madrid, comprobarán que la placa del antiguo edificio de Correos, en Cibeles, reza en español, en inglés y ya en chino. Los chinos la vieron. O no, porque no paraba de llover.
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