¿Qué pasará?
Servet
13/07/05
El ataque a Londres del 7 de Julio ha reabierto nuevas expectativas en relación a como afrontará occidente los nuevos retos del terrorismo islámico (ya va siendo hora de llamar a las cosas por su nonbre y eliminar ese término neoprogre de Terrorismo Internacional). Escribo este texto a pocos minutos de la comparecencia de Blair ante la Cámara de los Comunes, y desconozco el alcance de su reacción, pero presumo que la flema británica no se trocará en pasividad y al igual que para los americanos el 11 S fue determinante en su política de Oriente Medio, para el Reino Unido habrá un antes y un después del 7 de Julio.
Mientras tanto, en un nuevo ataque de imprudencia, nuestro presidente se ha dedicado a dar lecciones en los medios británicos sobre el origen del terrorismo y donde se encuentran sus causas últimas. Vamos, a vuelto a demostrar su profundo desconocimiento de como funcionan las relaciones internacionales y además a herir a la sociedad inglesa de forma inncesaria. Nadie en el mundo desarrollado ha creido sus tesis sobre la 'Alianza de Civilizaciones' y al paso que va, será el hazmereir de los foros internacionales donde lo acabaran contratando como mucho como bufón.
No hacia falta el dislate de afrentar a los ingleses en una situación en la que se han mostrado muy fuertes, pero no por ello insensibles ante los acontacimientos. Hace mucho que en occidente se sabe que el terrorismo no tiene causas razonables, que se apoya en el fanatismo (ya sea religioso o nacionalista) y que no se puede intentar frenar con la fuerza de la razón ya que sus instigadores y autores no se avienen a razones.
La historia, que es siempre más que tozuda en sus lecciones, ya constató tiempo atrás cual era la respuesta a quienes practican de esta forma su intolerancia, y es separar a los mismos de la sociedad en la que se insertan. Cuando el Estado no encuentra una forma de defenderse, acaba aplicando medidas drásticas, como fue la expulsión de los moriscos de España en 1609.