"Lo 'español' siempre fue despreciado por la derecha catalana, Convergencia y Esquerra"
Poeta, novelista y ensayista nacido en Barcelona en 1944. Profesor de Estética y colaborador habitual del diario 'El País', fue conocido gracias a su inclusión en la antología Nueve novísimos poetas españoles, editada en 1970 por Josep María Castellet. Azúa es uno de los firmantes del manifiesto 'Por un nuevo partido político en Cataluña', en el que un grupo de notables intelectuales catalanes abogan por un espacio político de izquierdas y no nacionalista. 14/06/2005
Tras el manifiesto, ¿hay alguna propuesta concreta para crear ese partido? ¿Quién lo podría liderar?
Hay ya varias iniciativas en marcha para la creación de nuevos partidos en Cataluña, pero las autonómicas están lejos y puede haber muchos cambios. De momento se trata de ir preparando el terreno. Estos asuntos son lentos, sobre todo en lugares tan sólidamente controlados como Cataluña en los que la disensión es difícil.
¿Alguno de vosotros ha pensado en entrar en la política activa al frente de este nuevo partido?
No puedo hablar por mis compañeros, pero desde luego yo no.
Este partido, ¿aspira a recoger votos no nacionalistas del PSC, o se situaría más al centro? Hay en el PSC una bolsa no-nacionalista muy notable. Posiblemente más del 70% de su electorado, pero no se trata de fraccionar nada, sino de ayudar a que la gente tenga voz pública. Yo diría que el partido que recibiría nuestro apoyo, si puede ser de alguna utilidad, sería un partido de centro izquierda.
¿Cree que, efectivamente, en Cataluña se excluye a los no nacionalistas? ¿Cree, como plantean algunos nacionalistas, que no ser nacionalista en Cataluña es ser "nacionalista español", o españolista?
Esa es la posición oficial, desde luego, y compartida por la totalidad de los partidos catalanes menos el PP. Pero el PP, desdichadamente, no es un partido moderno y no existe como posibilidad mientras no expulse o controle a sus cabecillas de extrema derecha.
¿En qué consiste la ficción nacionalista catalana? ¿En qué se basa esa "ficción" que denunciáis? ¿Tiene alguna similitud con el mito del nacionalismo vasco?
Se parecen, aunque el mito vasco es aún más exageradamente fantasioso porque jamás existió tal cosa como una nación vasca. La existencia o no de naciones no depende de la voluntad de las clases sociales acomodadas, como creen las elites vascas y catalanas, sino de tremendas catástrofes. Creer que una nación desaparecida hace cuatrocientos años puede volver a existir, es pura fantasía, apoyada por historiadores románticos e intereses caciquiles. Ni siquiera los más crispados nacionalistas creen que una Cataluña realmente independiente pudiera sobrevivir en el mundo actual, sin ser inmediatamente absorbida por otras naciones más poderosas como ha sucedido con los países del área soviética.
¿Por qué se habla siempre en términos peyorativos de "lo español" en el nacionalismo catalán? ¿Cree que hay algún interés político, de conservación del poder, por ejemplo, detrás de ese proselitismo nacionalista?
Lo “español” siempre fue despreciado por la derecha catalana, Convergencia y Esquerra, partidos que fundan su poder en el odio a los españoles, pero no era algo compartido por el Partido Socialista. Es la actual situación la que ha desconcertado a los votantes socialistas. No pueden concebirse como nacional-socialistas. Y lo comprendo.
¿Se puede ser tranquilamente catalán y español, sin estar siempre de bronca unos contra otros?
Así ha sido desde los Reyes Católicos, con la excepción republicana y su consecuencia franquista. Durante la República, la burguesía catalana quiso tomar para si todo el poder regional, pero cuando vio que las cosas se ponían feas, se pasó al franquismo, y a pesar de que rezongaba por lo bajo hacía negocios con gran entusiasmo. Esa es la herencia de Convergencia, la cual se alimentó de tantos cuadros franquistas como UCD. Entre la gente común y corriente, nunca ha habido ningún problema de “identidad”. Son los políticos profesionales, enormemente infiltrados por los poderes económicos, los que han inventado el problema.
¿Cómo os definiríais? ¿Izquierda, derecha, antinacionalistas, no nacionalistas, españolistas, constitucionalistas...?
Somos un grupo de opinión y por lo tanto de diversa procedencia ideológica. Algunos somos votantes socialistas, pero otros vienen de la extrema izquierda y no dudo de que algún colega sea más bien conservador. No es eso lo importante. Sólo excluimos las dos facciones de la España eterna, la extrema derecha española y la extrema derecha catalana. Los nacional-católicos del PP y los secesionistas y soberanistas de CiU y de Esquerra.
Parece que, desde hace unos años, se ha "ideologizado" la identidad. Se dice españolista identificándolo a la derecha franquista, y "catalanista" asimilándolo a un supuesto ideario de respeto a los derechos humanos y progresismo ¿Este partido quebraría esta fórmula tan repetida desde el nacionalismo de izquierdas catalán, al hacer un partido no nacionalista, pero sí de izquierdas?
Evidentemente, la manipulación masiva ha sido propiciada por el control absoluto que mantienen los grupos de presión catalanes sobre la prensa la radio y la tele. Por eso insisto en que el nacionalismo sólo puede ser conservador, si no, ya se encargarían las oligarquías de ponerle remedio a través de los medios de comunicación. Se trata de acabar con ese insulto a la inteligencia que pretende que los nacionalistas son progres y los no nacionalista, o incluso los llamados “españolistas”, son franquistas. Seguramente lo contrario estaría más cerca de la verdad. El nacionalismo, no hay que olvidarlo, fue la columna vertebral del franquismo. Y no hay un solo ejemplo histórico de partido nacionalista que no sea de derechas.
¿Es el nacionalismo una amenaza para la convivencia en la España y la Europa de estos tiempos? ¿Cómo se puede hacer frente a este movimiento, que seduce porque atañe a los sentimientos de las personas? ¿Se puede afrontar sólo desde los ideales universales de la Ilustración y el laicismo?
Hasta ahora, el nacionalismo español, vasco y catalán sólo tenían como amenaza real los asesinatos del nacionalismo radical vasco. En la actualidad (y sin duda por la debilidad del gobierno Zapatero, es un tópico, pero es cierto) los nacionalistas están enconando las posiciones y dificultando la convivencia. Aunque parezca mentira en el siglo XXI, por Barcelona circulan unos Inspectores Lingüísticos que amenazan a los comercios que no tienen sus rótulos o sus escritos en catalán. Tienen capacidad para sancionar, aunque la prensa no informa de las sanciones. En un país con tres millones de inmigrantes recientes, es peligrosísimo poner en marcha movimientos identitarios con cobertura burocrática. En Cataluña, que está más cerca de un Régimen que de una Democracia (recuerden ustedes que el partido de Pujol no era un partido sino un Movimiento), puede cruzarse la línea roja en cualquier momento. Tratamos de que eso no suceda.