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Home  Opinión  Francesc de P. Burguera
 
Peces-Barba y el PP

Francesc de P. Burgera 

16/03/2005

No fue un exceso verbal proferido en el fragor y acaloramiento de una discusión. Fue una acusación bien meditada y que, además, la llevaba preparada por escrito. Me refiero a la acusación que el senador del PP, Ignacio Cosidó, lanzó en el Senado contra el Alto Comisionado para las Víctimas del Terrorismo, Gregorio Peces-Barba. Según palabras de este senador, el señor Peces Barba había sido nombrado "dentro de una estrategia de negociación y diálogo con ETA", llevada a cabo por el Gobierno. Razón por la cual debía ser cesado "por estar más cerca de los terroristas que de las propias víctimas". Y añadió lo que sigue: "Si no dimite, que el Gobierno tenga las responsabilidad política de cesarle y, como no lo va a hacer, que tenga la decencia moral de cambiar su título y denominarle alto comisionado para el diálogo y el amparo de los verdugos terroristas". (¡!).

Invitado a que retirara sus palabras ofensivas, el senador del PP dijo que no tenía inconveniente "en retirar cuanto de crítica personal pudo haber en mi intervención", aunque mantenía "en los mimos términos la crítica política a su actuación como Alto Comisionado para las Víctimas del Terrorismo". Es decir, mantenía todo lo dicho. Porque el senador Cosidó no había hecho una "crítica personal" al señor Peces-Barba. No le acusó de ser un "golfo", ni de ser "alto o bajo" o de tener una "conducta cívica personal reprobable". Le hizo una "crítica política" sobre una actuación concreta que, según dijo, "mantenía en los mismos términos". Es decir, no mostró arrepentimiento alguno por sus palabras. ¿Cómo iba a arrepentirse ni pedir excusas por un desliz, comprensible en caso de un acaloramiento, si traía escrita desde su casa la acusación?.

Andan instalados los políticos del PP -y sus 'fans' mediáticos- instalados en la provocación y en la bronca. Volvemos al lenguaje y las maneras utilizados en los años noventa, cando eran oposición y querían arrebatarle el poder a los socialistas. Los años en que contaban con la ayuda de aquella conspiración del llamado "sindicato del crimen". ¡Las cosas que se decían por los micrófonos y se escribían en la prensa!. ¡Lo que había que escuchar en determinadas tertulias!. Claro que ni comparación con lo que se oye ahora. Han mejorado el lenguaje provocador y violento. ¡Cómo gritan!. Y no hablemos de la prensa.

El espectáculo protagonizado por el senador Cosidó en la Cámara Alta, en el otrora denominado 'Estamento de Próceres', demuestra el nivel a que están llegando algunos políticos del PP. Y no políticos de segunda fila y de no muchas luces, sino políticos "muy leídos y escribidos" como dicen que es el tal Cosidó, cuya actuación fue muy celebrada por la cúpula directiva del Partido Popular, en especial por los dos talibanes cancerberos que custodian al señor Rajoy para que no se salga de lo "políticamente correcto". Es decir, de la bronca y el improperio. Menos mal que todavía quedan personas con sentido común entre los dirigentes del PP, como Manuel Fraga, que ha salido en defensa de la trayectoria política y personal de Peces-Barba. Como también lo ha hecho Gabriel Cisneros.

En todo caso, el panorama está animado. En el PP andan divididos. Aquí, en Valencia, el enfrentamiento entre los partidarios del actual presidente, Francisco Camps, y los del ex presidente Eduardo Zaplana, está alcanzando límites esperpénticos. Incluso hay quienes amenazan con pasarse a la extrema derecha que se está formando alrededor de una cosa llamada Coalición Valenciana. En Madrid, a su vez, andan a divididos los 'fans' mediáticos del PP. Algunos templan su discurso de oposición al Gobierno de Zapatero a la espera de que se les adjudique alguna de las cadenas de televisión pendientes. Es otra fórmula de utilizar aquello del 3%. En éste caso, no pagado en metálico sino en bondadoso tratamiento informativo. ¡País!.

OTR/PRESS
 

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