El Barça se despide de Europa ante el Chelsea con polémica en un partido memorable
El FC Barcelona se despidió de su sueño en la Liga de Campeones ante el Chelsea en un partido memorable (4-2), un espectáculo entre dos estilos opuestos que pudo llevar a cualquiera a los cuartos de final y que al final cayó a favor del equipo inglés gracias a un polémico gol por una clara falta de Carvalho a Valdés que no fue castigada.
Redacción/diarioDirecto
Lo que quedará de este encuentro inolvidable es que
José Mourinho ganó a
Frank Rijkaard, aunque el Barcelona cayó con la cabeza alta y se acordará del palo de
Iniesta y el fallo posterior de
Eto'o tres minutos antes del gol decisivo de
Terry, beneficiado por la acción de
Carvalho, que acabó con las ilusiones del barcelonismo.
La esperada cita en Stamford Bridge acabó con Mourinho brincando por el césped, mientras Rijkaard se llevaba a sus jugadores del campo en un final con tangana por las protestas de los azulgrana, indignados por la actuación de un asistente de
Collina y por la agresividad que mostraron en esos momentos los agentes de seguridad.
Un final lamentable para un partido que, colores a un lado, fue una delicia para los aficionados y que rompió cualquier guión previsto. El Chelsea hizo lo que nadie esta temporada, marcar tres goles al Barça en tan sólo 19 minutos, pero los azulgrana lograron reaccionar y restablecieron su ventaja global antes del descanso.
De la genialidad de Ronaldinho al palo de Iniesta antes del 4-2Ronaldinho, primero de penalti (min. 27) gracias a un
'regalo' de
Ferreira por una mano innecesaria y después con un gol magistral (min. 38) para verlo repetido mil veces, situaba de nuevo al Barça en los cuartos de final antes de concluir la primera parte. El mejor Ronaldinho reaparecía en una cita que lo reclamaba, como ya hizo esta temporada en los partidos ante el Real Madrid (3-0) y el Milan (2-1).
El segundo gol fue una genialidad sólo al alcance de los más grandes. Quieto en la frontal del área, levantó la cabeza,
'bailó' con su pie derecho y con la puntera clavó el balón junto al palo derecho de
Cech, que sólo pudo seguirlo con la mirada. Su acción enmudeció a la incansable hinchada del Chelsea e hizo estallar de alegría a los 3.000 culés presentes en Stamford Bridge.
Con el 3-2, el Barça obligaba al Chelsea a tener que ganar por una renta de dos goles para seguir adelante en una noche que había empezado de la peor manera posible para los de Rijkaard. El equipo de Mourinho no perdonó en sus primeros acercamientos:
Gudjohnsen en el minuto 7,
Lampard en el 17 y
Duff en el 19. Los detalles, además, no invitaban para nada al optimismo de los barcelonistas.
El primer tanto llegó tras una pérdida de balón de
Xavi en un resbalón a la que siguió un contragolpe de primeras entre
Lampard,
Kezman y
Gudjohnsen; el segundo, en un disparo de
Cole que tocó en
Oleguer y que
Valdés rechazó como pudo, dejando un balón muerto para el gol de
Lampard a placer; y el tercero, en otra rápida
'contra' que dejó en evidencia a la defensa al abrir un carril inmenso para
Duff.
El Barça, además, se enfrentaba a una situación desconocida, con un 3-0 en contra, y había tenido otros despistes que podían haber puesto peor las cosas, como el que permitió a Lampard rematar solo en el área tras un saque de esquina. Pero llegó la reacción en forma de ocasiones, primero de
Eto'o (min. 23), con un tiro a la escuadra salvado por el portero
Cech, que ahí empezó a ofrecer su recital.
Fue entonces cuando llegó el primer aviso de
Ronaldinho, pero su cabezazo se marchó fuera por poco, y, tres minutos después, el error de
Ferreira al soltar la mano en un salto que dio al Barça el 3-1, marcado por
Ronaldinho, aunque a puntito estuvo
Cech de detenerlo.
Cech, sin embargo, nada pudo hacer ante el soberbio tanto del brasileño que ponía al Barça por delante en la eliminatoria.
Después, se mantuvo el espectáculo y el gol pudo caer de cualquier lado, tanto antes del descanso, cuando un disparo de
Eto'o (min. 44) salió rozando el larguero y en ese mismo minuto el palo evitó un tanto de
Cole, como en la segunda parte, en la que se sucedieron las ocasiones en las dos áreas, con lucimiento para
Cech y
Valdés, y un disparo al poste de
Iniesta que pudo haber sentenciado.
Esa acción, en el minuto 73, demostró que el joven jugador manchego sigue aliado con la mala suerte en la definición de las jugadas y que no era la noche de
Eto'o, que lanzó alto en el rechace.
Tres minutos después, llegó el mazazo para el Barça:
Terry cabeceó a gol en un saque de esquina y el asistente no se atrevió a castigar una falta clarísima de
Carvalho a
Valdés.
Con 13 minutos por delante para los 90, el Barcelona se marchó al ataque a la desesperada ante un Chelsea que se encerró en su campo.
Rijkaard puso a
Giuly por
Belletti, dejando atrás una línea de tres, y también a
Maxi, salvador en el derbi ante el
Espanyol, en lugar de
Iniesta, pero los
'blues' aguantaron e hicieron suya una noche que bien pudo encumbrar al Barcelona.